Hace un mes que Rosa Fernández cogió en brazos a su bebé por vez primera. «Hola, Tiago, bienvenido al mundo», susurró mientras lo arrullaba. Atrás quedaban años de sufrimiento y una fecundación «in vitro» que la ha convertido en madre a los 42. Para ella, como para tantos padres tardíos, cambiar pañales es «lo de menos»
Juan Ferreiro Galguera, Catedrático de la UDC y ponente en el foro social mundial, considera que la guerra en Libia es el verdadero peligro para Occidente
El Deportivo Galicia, el equipo del Centro Galego, ayuda a jóvenes recién llegados a la ciudad a aprender inglés e incluso a encontrar piso o un puesto de trabajo
El Deportivo Galicia, el equipo del Centro Galego, ayuda a jóvenes recién llegados a la ciudad a aprender inglés e incluso a encontrar piso o un puesto de trabajo
La generación de los gallegos que llegaron a Londres en los sesenta y en los setenta tienen su espacio vital en esta calle. Allí están los principales bares, el mítico restaurante Galicia y hasta el Instituto Español Vicente Cañada Blanch, donde han estudiado sus hijos y sus nietos. Algo más al norte, el Centro Gallego.
Miguel Arbe, mánager del grupo hostelero Ceviche, decide sobre los 45 currículos que tiene cada día sobre su mesa; muchos, de gallegos. Y Montserrat Rodríguez ha creado la firma Oryent para conseguir que los españoles que llevan varios años en el reino unido consigan trabajo en su propio sector.
El vigués Víctor Hugo López Borges es conservador de escultura en el prestigioso museo Victoria and Albert de Londres, que alberga una reproducción en tamaño natural de la inmortal obra del maestro Mateo
El restaurante Galicia es, sin duda, lo más enxebre que existe en Londres. Por su barra cervecera y por sus impagables personajes parece la tasca de cualquier pueblo gallego.
El Instituto Español Vicente Cañada Blanch es otra referencia para la emigración en Portobello Road. Arrancó en el curso 1980-1981, aunque el proyecto se fraguó a mediados de los setenta con Manuel Fraga como embajador
Esta es una de las peticiones que escucha a diario el cura gallego Ernesto Atanes en Londres, donde se ha convertido en la principal ayuda para los emigrantes