Posible capitán este año, mostró su satisfacción ante la oportunidad de llevar el brazalete: «A quién no le ilusionaría representar al equipo de su ciudad»
La gente que acudía a este servicio, creado hace siete años, eran inmigrantes y personas con pocos recursos que no podían hacer frente a la compra de un aparato de audición, cuyo precio oscila entre los 1.000 y 2.800 euros por unidad