Denuncian que una coruñesa fue obligada a abandonar la fragata «Extremadura» en la que su novio es su superior La madre de Helena M. V. maldice la hora en la que su hija decidió ser marinero. Sólo sabe que el pasado 26 de agosto Helena debía haber zarpado en la fragata «Extremadura», pero «la echaron del barco». Hace dos meses, felicitaron a la joven por su trabajo. «Lo único que ha cambiado es que saben que su novio es oficial en el mismo buque», dice. «Todo iba bien -añade- hasta que sin saber por qué le desmontaron la vida y lo que es peor, la humillaron». A Concepción le duelen los ojos hinchados de su hija, destinada ahora en otra fragata y, por lo tanto, tardará más de un año en volver a ver a su compañero.
BEATRIZ ABELAIRAS