El leonés Lucinio Fernández aprendió el oficio de su suegro, el ourensano Manuel Coello, que fue el fundador de la empresa que cumple medio siglo de vida en la ciudad
Gumersindo Pérez Mallo, con 44 años de experiencia, es uno de los pocos profesionales que aún quedan en la ciudad que aprendieron a trabajar con relojes mecánicos
Los hermanos Marcelino Casal heredaron de su padres, Delfín y Rosario, el oficio de panadero y la empresa que comenzó con horno de leña en el barrio que le dio nombre