La Casa Tía Julita se ha convertido en un espacio versátil para celebraciones familiares y reuniones de empresas, mientras que el Pazo da Merced triunfó con sus iglús
Aunque el registro de viajeros de enero fue bajísimo, el sector comienza a recibir huéspedes de las zonas abiertas y ya empieza a formalizar reservas para el verano