La obra de 1916 regresó a los jardines de Méndez Núñez tras 15 años encerrada en un almacén. Su réplica en bronce quedará de manera temporal frente al Kiosco Alfonso, donde está instalada la exposición «Emilia Pardo Bazán, el reto de la modernidad», muestra central de los actos por el centenario del fallecimiento de la escritora