La moda gallega tuvo un destacado papel en la presentación de un plan global que descarta unir los desfiles de Madrid y Barcelona Madrid y Barcelona seguirán dándose la espalda mutuamente en lo que se refiere al mundo de la moda. La polémica sobre la posible fusión de las pasarelas Cibeles y Gaudí se cerró ayer con la decisión del Gobierno de apoyar un desfile internacional, sin ubicación definida, que pretende superar ampliamente en categoría a las dos anteriores y situarse al nivel de las de Milán, París o Nueva York. El Plan Global de la Moda, presentado por el presidente del Gobierno, José María Aznar, supone un paso adelante sin precedentes en el sector, con el objetivo de potenciar la imagen creativa y comercial de España en el exterior.
GONZALO BAREÑO