Representan al grupo de culto perfecto. Buenas críticas, un puñado de fans que los esperan en cada ciudad y una colección de discos que crece sin armar mucho ruido. Ahora llegan con «El amor y las mayorías», otro ejemplo sobre cómo mezclar los asuntos del corazón y la política en estos tiempos de crisis. Se volverán a reivindicar como una joyita pop
JAVIER BECERRA