La provincia sufrió ayer una oleada de incendios similar a un día de verano
LAS DOS CARAS DEL INVIERNO Sólo desde un inactivo punto de vigilancia de A Bola se contabilizaban a la misma hora dicecisiete fuegos Los hidroaviones sobre el cielo de Ourense son todo un símbolo en este mes de diciembre. Una excepción de humo y fuego. Es como en verano, pero con otras temperaturas y con menos efectivos para apagar las llamas. La provincia arde por sus cuatro costados. Sorprende la virulencia de algunos incendios. Cientos, miles de hectáreas, se están viendo afectadas por un fenómeno que ha debordado a los servicios forestales de la Consellería de Medio Ambiente. El domingo, a media tarde, se contabilizaban en Ourense más de cuarenta incendios. Ayer, desde el estratégico punto de vigilancia de San Cibrao, en A Bola, se distinguían a la misma hora diecisiete puntos con llamas y humaredas. La torreta está fuera de servicio. Sin personal.