Mejora la calidad de vida y la supervivencia de pacientes, enfatizó. Participó en el Clínico de Santiago en el ciclo Cardiochus, y su intervención se transmitió para otros hospitales de España
Trató con éxito a un joven, afectado de síndrome de Brugada, que tenía ya un desfibrilador implantado y padecía paradas cardíacas reiteradas. El cardiólogo catalán Josep Brugada participó en la sesión, uno de los menos de 20 casos realizados en el mundo