La compleja ampliación del túnel de Beiramar colapsa el tráfico pero los trabajos no terminarán hasta finales de octubre Desde hace cuatro meses y diez días los conductores vigueses saben que se está ampliando el túnel de Beiramar. Desde entonces el subterráneo permanece cerrado, medida que provoca retenciones y atascos a diario. El proyecto en marcha pretende encajar el antiguo túnel con un nuevo vial hasta la autopista, lo que obliga a ampliarlo bajo la rotonda del Rectorado para incluir carriles de entrada y salida. Inicialmente iban a ser cuatro meses, después se dijo que seis y al final serán casi ocho. El volumen y la complejidad de los trabajos y la necesidad de sujetar el vecino párking de la plaza de la Estrella añaden mayores dificultades.
JUANMA FUENTES