Carlos Méndez, presidente da Comunidade de Montes de San Roque, explica que comuneiros meteron nunha hectárea en lugar de en tres 40 animais para intentar que o lobo non os «vece»
Los comuneros temen que haya «vezado» un espacio donde también hay ovejas, burros, mastines, gamos y un ñandú, y del que disfrutan a diario numerosas familias y visitantes