La residencia de Viveiro tiene una lista de espera de casi 200 personas; «aquí nunca se deja de recibir a alguien porque no tenga dinero», dice sor Rosa, la directora
Junto a las aguas cristalinas del río y rodeado de un bosque en el que abundan especies autóctonas como los «ameneiros», un sendero para transitar a pie conduce a la hidroeléctrica de Xerdiz invitando a la paz