Varios encapuchados apedrean las lunas de cuatro autobuses con pasajeros
La jornada de paro en el transporte convocada por la CIG se saldó sin heridos y el sindicato se desmarcó de los sucesos La fortuna se alió ayer con los usuarios del autobús público. Cuatro coches de línea sufrieron los ataques de un grupo de encapuchados durante la jornada de paro que la CIG convocó en el transporte. A las diez y media de la mañana, los desconocidos apedrearon la luna de un autobús en Santa Lucía. Una hora más tarde, un vehículo de la línea cinco, a la altura de Conxo, corría la misma suerte. Y sobre las doce, en Romaño, las piedras hacían añicos la cristalera del autobús número cuatro. Ya por la tarde, en Fontiñas, un individuo arrojó una bola de acero contra el cristal de un autobús. El objeto no alcanzó a ningún pasajero.