Los sindicatos aseguran que la normativa abarata el despido y el Gobierno argumenta que mejora la protección a los desempleados La mayoría de los trabajadores y, sobre todo, los parados intentan sobreponerse a la inesperada aprobación de la reforma de las prestaciones por desempleo. Sindicatos y Gobierno se han apresurado a explicar las novedades de la ley que entra hoy en vigor. Una vez más, todo depende del cristal con que se mire. Según las centrales sindicales, la reforma aumenta las exigencias que tendrá el parado para cobrar la prestación, acaba con Plan de Empleo Rural, y reduce los costes del despido improcedente. Según el Ejecutivo, facilita el acceso al empleo de los trabajadores parados y mejora el sistema de protección del desempleo.
MARTA VALIÑA