El argentino Andrés Jerkovic viajó el pasado verano a Vigo para homenajear a su abuelo, nacido en A Cañiza y emigrado a Buenos Aires y fallecido en 1994 que nunca pudo pisar el municipal
El excéltico, que estuvo a punto de morir tras ser asaltado en el 2009, creó un club de fútbol y desafió a los médicos que dijeron que no se volvería a levantar de la silla de ruedas