Nacho Mirás

Redactor

Redactor

Últimos artículos publicados

14 ago 2002

Asesinan en Santiago a un hombre condenado por tráfico de drogas

El cadáver tenía el rostro desfigurado como consecuencia de una brutal agresión El cadáver de Carlos Pazos Diéguez, de 38 años de edad y natural de A Estrada, apareció en su piso de Santiago a última hora de la tarde del martes. Su mujer se lo encontró nada más entrar en el domicilio familiar, el 1ºB de la calle Doctor Maceira, número 24, en Conxo.

Nacho Mirás

05 ago 2002

Las catacumbas de la autopista

El Camino de Santiago pasa por la chatarrería de una familia que lleva años viviendo debajo de un puente Los pilares de hormigón del viaducto dan cobijo a cinco personas

Nacho Mirás Fole

23 jul 2002

Jóvenes incendiarios actúan con impunidad en la zona rural

Han quemado tres paradas de autobús e instalaciones vecinales en Cesar Como la policía no responde, los vecinos de Cesar, una parroquia del rural compostelano, se han puesto a investigar por su cuenta. De momento sospechan que los incendiarios que en los últimos meses han prendido fuego a varias instalaciones de la zona son un grupo de muchachos del vecino municipio de O Pino. Pero no hay detenidos; ni siquiera vigilancia adicional. Nada.

NACHO MIRÁS

19 jul 2002

Las obras de la A-9 provocan retenciones de cinco kilómetros cerca de Santiago

Audasa dice que los trabajos son necesarios y que avisa a los conductores cuando entran en la vía Es Semana Santa en la Autopista y toca circular en procesión. Por si no bastaba con el aumento de los desplazamientos a causa del verano, el cambio de pavimento de la A-9 y su posterior pintado están sacando de quicio a más de un conductor. Audasa dice que las obras son necesarias, pero no devuelve ni cinco céntimos del peaje. A la retención invita la casa.

NACHO MIRÁS

17 jul 2002

La inquilina de la casa derribada pide un piso en la misma zona

Manuela Castro pasó la primera noche muy nerviosa en el domicilio de su hijo y su nuera Manuela piensa en las cosas que se han quedado en lo que un día fue su casa de la rúa de Fontiñas, hoy un derribo: el abrigo de astracán; la escritura del nicho de Boisaca; una bata de verano sin estrenar «por se había que ir ó hospital»; toda su ropa; y un peluche que le habían regalado y que, desmiente tajantemente, no era un osito como se dijo ayer, sino «un muñeco». Manuela ya sonríe, aunque pasó una mala noche. «Pensei que me daba unha volta», dice. Ahora sólo quiere que le busquen una casa en Fontiñas.

NACHO MIRÁS FOLE

17 jul 2002

La inquilina de la casa derribada pide un piso en la misma zona

Manuela Castro pasó la primera noche muy nerviosa en el domicilio de su hijo y su nuera Manuela piensa en las cosas que se han quedado en lo que un día fue su casa de la rúa de Fontiñas, hoy un derribo: el abrigo de astracán; la escritura del nicho de Boisaca; una bata de verano sin estrenar «por se había que ir ó hospital»; toda su ropa; y un peluche que le habían regalado y que, desmiente tajantemente, no era un osito como se dijo ayer, sino «un muñeco». Manuela ya sonríe, aunque pasó una mala noche. «Pensei que me daba unha volta», dice. Ahora sólo quiere que le busquen una casa en Fontiñas.

NACHO MIRÁS FOLE

16 jul 2002

Una casa se derrumba en Fontiñas debido a unas obras

La ocupante de la vivienda había salido cuando los muros se vinieron abajo La casa de Manuela Castro se abrió como una nuez y dejó a la vista, en pleno Camino de Santiago, la intimidad de su dormitorio. La cama colgando con su colcha brillante con cojín; el retrato de una boda; el juego de tocador; las batas de casas, la de verano y la de invierno; el cuadro de una Virgen y un oso de peluche con el culo hacia arriba.

NACHO MIRÁS FOLE

12 jul 2002

La falta de policías obliga a reforzar la seguridad con agentes «prestados»

El último ataque incendiario ha llevado a extremar las medidas de vigilancia, pese a que los recursos son mínimos Lo ideal sería tener efectivos suficientes en comisaría para no tener que pedir prestado. Pero como lo ideal no siempre se corresponde con la realidad, policías nacionales, locales y autonómicos han tenido que ponerse de acuerdo para optimizar recursos. Pero las vacaciones también son para las fuerzas del orden, de ahí que haya que echar mano de agentes que llegan a propósito desde otras localidades. Y es que los que se dedican a predicar con gasolina andan lo bastante alterados como para preocuparse. Los que mandan a quienes vigilan garantizan que el dispositivo de «parches» es tan bueno y tan efectivo como cualquier otro.

NACHO MIRÁS