El miedo al parón asiático y la caída del crudo hunden las bolsas, con el Ibex cayendo un 5 %, algo inédito desde el 2012; el riesgo de una recesión global, sin embargo, es lejano
La mayor depreciación del yuan en dos décadas provoca una espantada en los parqués, castigando sobre todo a los valores más expuestos a la economía china