El casco histórico de Ferrol, trazado por los ingenieros ilustrados a fuerza de líneas rectas, esconde un legado que gana en prestigio y aprecio con el tiempo: el legado modernista de arquitectos como Ucha Piñeiro
La tantas veces llamada Villa de los Andrade guarda la memoria del general de los Reyes Católicos, héroe de la batalla de Seminara, que brilló en las campañas de Italia mientras Europa dejaba atrás la Edad Media
La literatura de Torrente, que bebió al mismo tiempo del racionalismo del Ferrol de las Luces y de las magias del valle de Serantes, permanece sólidamente unida a los lugares que hizo más grandes su imaginación
Como todos los lugares proclives a la fabulación, el monumental edificio del siglo XVIII habita el reino de lo literario, más que por lo que se ha escrito, gracias al fermento de la memoria de cuantos en él vivieron