Los vecinos, por un lado, y las empresas especializadas, por otro, son la cara y la cruz del buzoneo en la capital ourensana Están en los buzones particulares, en los de la comunidad, bajo la puerta de casa, en los parabrisas de los coches... Es una de las formas de publicidad más empleadas, sobre todo en sectores como la alimentación, y también la más visible. Al menos, en el día a día. Para muchos vecinos, los folletos llenando el buzón o tirados en el portal no son más que un incordio. Para otros, la cita con el panfleto es imprescindible. Por otro lado, las empresas de publicidad especializadas en buzoneo afirman que es un magnífico medio para llegar a los clientes, aseguran que realizan un trabajo cuidadoso y piden más respeto para sus distribuidores.
RUTH NÓVOA