Seco como un anuncio de fregonas, cortante como el filo de esos folios blancos del trinque, tran traidores. Así se las gasta este hombre tras 36 años de carretera y otro directo, «El Creyente», recién salido de fábrica
Loquillo regresa a Galicia con las butacas del auditorio de Caranza repletas y un nuevo disco en ciernes. Poco de nuevo, pero siempre eficaz, su repertorio sigue hablando por él
Digan lo que digan, los normandos portaban cuernos. Aunque no en el casco, sino en la cintura y repletos de cerveza. La banda arrolladora de Johan Hegg, que acostumbra a brindar con su público, convoca a sus huestes galaicas