Las huellas del único lince ibérico radicado en Galicia son detectadas en las montañas de Riós, tras recorrer 2.000 kilómetros del noroeste durante 15 meses
Fontenova, la dueña del recinto, había pedido la anulación del PXOM porque el planeamiento le impedía explotra la Fonte, algo que negó una sentencia del TSXG