De madrugada se vivieron momentos de tensión en una cita que no tenía permiso. «Pensé que aquello iba a ser como un Santiago Arena», cuenta uno de los camareros
Los 368 extranjeros que estudian un Erasmus en Compostela compaginan los nervios de los exámenes con la pena por dejar una tierra en la que aprendieron a sentir morriña