El poblado de O Cebreiro sigue cubiierto por la nieve. A lo largo de todo el día volvió a registrar un elevado número de visitantes, a pesar de ser una jornada laborable.
Empresarios y trabajadores de hostelería disfrutaron de su gran fiesta en la que por una vez al año son ellos los que ocupan el lugar reservado habitualmente a los clientes.
Los vecinos de cerca de una veintena de casas de Begonte y parroquias cercanas como Riocaldo, Pacios, mesón tuvieron que abandonar sus casas al ser anegadas por el agua. Temían que la situación empeorara en las próximas horas.