La infanta Cristina encargó un cuadro que facturó a Aizoon

Los registros de Nóos arrojaron documentos sobre cómo desviar fondos a Belice y dinero negro

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Declaran los agentes de la UDEF que investigaron el caso Nóos Relatan que encontraron dinero B en casa del exsocio de Iñaki Urdangarin, Diego Torres

Palma de Mallorca

Una responsable del grupo de Delincuencia Económica de la Policía Nacional ha señalado durante el juicio del caso Nóos que la infanta Cristina escogió y encargó un cuadro cuya adquisición fue posteriormente facturada a Aizoon, empresa de la que es propietaria a partes iguales junto a su marido Iñaki Urdangarin, y de la que se habrían servido para hacer frente a numerosos gastos personales y defraudar a Hacienda.

A preguntas de la abogada que representa en la vista oral al sindicato Manos Limpias, Virginia López Negrete, ha recordado que se puso en contacto con una galería de arte de Barcelona tras hallar una factura de la compra de un cuadro que fue imputada a Aizoon. «¿Recuerda quién encargó el cuadro?», le ha inquirido la letrada, a lo que la inspectora ha respondido: «Sí, fue la infanta Cristina».

En concreto, se trata de un cuadro de Carmen Galofré, perteneciente a la exposición que la galería organizó en 2006 en torno a esta artista, de acuerdo a la información incluida al respecto en el sumario.

De acuerdo a la información que la galería proporcionó en su día a los investigadores sobre esta adquisición, «la persona que escogió y reservó la obra fue S.A.R. Doña Cristina de Borbón, Infanta de España», al tiempo que precisa que fue el director de la galería quien atendió personalmente a la hermana del Rey Felipe VI.

Desvío de fondos a Belice

La responsable de la Policía Nacional que coordinó las investigaciones y los registros del caso Nóos, cuya operación policial estalló en noviembre de 2011, ha subrayado que entre la documentación de la que se incautaron los agentes había un manuscrito en el que se explicaba cómo sacar fondos de España a Belice, así como un papel dentro la caja fuerte que hallaron en la vivienda de Diego Torres en el que ponía «dinero B».

Así lo ha puesto de manifiesto durante su declaración como testigo y en la que de forma minuciosa ha narrado qué motivó las sospechas en torno a la actividad del Instituto Nóos y cómo se llevaron a cabo las pesquisas. «Fue un trabajo arduo», ha aseverado la agente, quien ha abundado que en el marco de la operación llegaron a ser interrogados en sólo tres días hasta ochenta empleados que formaban parte del entramado de empresas de Nóos.

La testigo ha recordado incluso cómo en uno de los registros, en el que estaba presente uno de los responsables de la trama, Diego Torres, éste «estaba en blanco y no era capaz de reaccionar».

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