Estados Unidos juzgará a los dos sobrinos de Maduro a los que acusa de narcotráfico
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Franqui Flores de Freitas y Efraín Campo Flores están implicados en una operación para introducir 800 kilos de cocaína en EE.UU.
13 may 2016 . Actualizado a las 13:35 h.El juicio a Franqui Flores de Freitas y Efraín Campo Flores, los sobrinos de la primera dama venezolana, Cilia Flores, implicados en un operación para introducir 800 kilogramos de cocaína en Estados Unidos, comenzará el 7 de noviembre en la Corte del Distrito Sur de Manhattan, Nueva York, tras celebrarse ayer la audiencia preliminar. Las pruebas contra los sobrinos políticos de Nicolás Maduro serán presentadas por la Fiscalía en el tribunal de Manhattan antes del 1 de julio.
Los primos, de 29 y 30 años de edad, pasarán así como mínimo un año en prisión antes de que comience el proceso. Habían sido detenidos in fraganti el pasado 10 de noviembre en Puerto Príncipe, Haití, tras ofrecer enviar a Estados Unidos 800 kilogramos de cocaína a agentes encubiertos de la DEA.
En la audiencia preliminar no se divulgó quién paga las costosas cuotas de sus abogados defensores de los primos Flores, un asunto que preocupa a los venezolanos. Ambos se declararon por separado inocentes ante el juez federal Paul Crotty, quien les informó sobre los inconvenientes legales de tener un solo pagador para las defensas individuales del caso. Campo Flores es defendido por la firma Boies, Schiller y Flexner LLP, mientras que Flores de Freitas tiene como defensora a la firma Sidley Austin LLP. Es el tercer equipo de letrados que se encarga de su defensa, incluido un defensor público que rechazó el caso poco después de hacerse cargo.
Los defensores de los primos no declararon a la salida de la audiencia, y la Fiscalía señaló a AP que no divulgará el nombre de la persona o institución que paga las defensas. Al indicar su consentimiento a que ambos bufetes sean pagados por una misma persona, el juez Crotty se blinda ante una posible apelación posterior a una eventual condena por parte de los imputados, señalaron fuentes judiciales consultadas por medios venezolanos.
El caso de los primos Flores es el último de una larga serie de hechos que involucran a altos funcionarios venezolanos con posibles actividades de narcotráfico.
Cilia Flores se ha referido una sola vez a la detención de sus sobrinos, en febrero, y señaló que fue «una violación a la soberanía venezolana por parte de la DEA», aunque el procedimiento se llevó a Cabo fuera del país sudamericano.