La conservera Albo firmará el 10 de junio su venta al grupo chino Shanghai Kaichuang
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La compañía asiática se hará cargo de la empresa ese mismo día, en el que dimitirá todo el actual consejo
27 may 2016 . Actualizado a las 13:01 h.Faltaba poner el dinero y ese hito, el último del acuerdo de venta de Hijos de Carlos Albo a la pesquera Shangai Kaichuang, ya tiene fecha. Será el próximo 10 de junio en Vigo, el mismo día en el que la junta general extraordinaria de los 62 accionistas de la conservera aceptará la dimisión en pleno del consejo de administración que preside Ignacio Albo Quiroga, el cambio del sistema de administración de la sociedad y la delegación de facultades en el equipo de gestión que se hará cargo de la transferencia de la compañía a los nuevos propietarios.
Así consta en el anuncio de la convocatoria de junta que publicó ayer el Boletín Oficial del Registro Mercantil.
La multinacional china trasladará a Vigo a sus directivos para dar oficialidad al traspaso de la conservera. No será su primer viaje a Galicia ya que, durante el año largo que han durado las negociaciones, técnicos de Shanghai Kaichuang han inspeccionado las instalaciones de Albo en Galicia y Asturias, mientras que sus directivos se reunieron con altos cargos de la Xunta para trasladarles su plan de negocio.
Luz verde a la compra
Con la firma del día 10 entrará en vigor el acuerdo de venta alcanzado en abril. Shanghai Internacional Ocean Resources, el holding matriz de Shanghai Kaichuang, avanzó en un documento público en el mercado de valores chino (ya que se trata de una empresa cotizada) la compra del 100 % de las acciones de Hijos de Carlos Albo por un importe de 60.999.840 euros (al precio de 1.694,44 euros por cada una de las 36.000 acciones).
Este precontrato necesitaba la aprobación del consejo de administración y de los accionistas de la conservera y de la multinacional asiática para hacerse efectivo.
Tanto los informes jurídicos firmados por Araoz y Rueda (los asesores en España de la firma compradora) como las due diligences -auditorías en profundidad- encargadas a Uría Menéndez y a BDO por la multinacional asiática dieron luz verde a la adquisición.
Con la venta del 100 % de las acciones, un total de 74 marcas registradas por la conservera (con su correspondiente logotipo) pasan a ser propiedad del holding chino, así como los inmuebles (fábricas y terrenos) en Vigo, Viveiro y Tapia de Casariego (Asturias).
El interés de Shanghai Kaichuang (uno de los grupos de pesca más grandes del mundo) en la conservera gallega radica en que los chinos quieren hacer crecer su negocio, ante el gran incremento del consumo de pescado en el país asiático. También quieren incrementar las ventas de Albo en otros mercados, dado que actualmente la firma solo obtiene en la exportación poco más del 4 % de su cifra de negocio total.
De hecho, fuera de España la empresa gallega solo tiene presencia comercial en Suiza, Libia, Puerto Rico, República Dominicana y México.