Carta abierta del hermano del gijonés fallecido en un accidente laboral en Galicia
31 may 2016 . Actualizado a las 11:41 h.Es imposible describir el vacío que nos has dejado, los abrazos de nuestros amigos, compañeros, no hacen sino remarcar el sentimiento de soledad que ha dejado tu partida. Siempre fuiste una de esas personas marcadas por la bondad, nadie que te hubiese conocido podrá decir que te ha visto alguna vez con gesto serio y malhumorado, no, tu siempre estabas con una sonrisa que hacía imposible poder discutir contigo por ningún motivo.
Nuestra relación estuvo marcada por la distancia, pero aún en esta situación nuestros encuentros eran siempre de cariño y de reproches por no vernos más a menudo.
Te has ido sin poder abrazarte, sin poder decirte lo mucho que te echo de menos, y no digamos lo que en estos momentos pensará Tere, Randy y Lucía, ya no tendrán a su lado a su amigo de juegos, a su compañero, a su PADRE, y todo por una mala jugada de la vida, de esas jugadas que a ti y a mí, ya nos tenía acostumbrados.
La vida no nos ha dejado disfrutar por diferentes motivos de nuestra familia como hace el resto de los mortales, esto es así, y no me queda más que la resignación.
Desde aquí quiero agradecer a las cientos de personas que nos han acompañado en estos momentos tan difíciles que nos ha tocado vivir, desde aquí, mil veces gracias.
Tere tendrá que soportar la soledad de no verte al llegar a casa, esa soledad no la podrá llenar nadie, ese silencio, será un silencio sepulcral, pero espero que desde donde te encuentres, envíes un halo de tú presencia que pueda llenar el vacío que nos has dejado.
Quiero hacer un llamamiento a tus compañeros de trabajo, y decirles que la prevención en el trabajo es necesaria. El uso de máscaras, casco, gafas, arneses, etc, aunque engorrosos son necesarios para nuestra seguridad.
En este caso, tu accidente puede o no haber sido por un motivo de prevención (pues está sub-júdice) hasta que la justicia dictamine las causas del fatal accidente.
En estos momentos no sabemos que ha pasado y nos gustaría conocer la verdad por dolorosa que esta sea, ya nadie te va a devolver la vida, pero si esta muerte sirve para que ningún compañero la vuelva a perder, y ninguna esposa o hijos sufran como estamos sufriendo nosotros, habrá valido la pena.
Las empresas, tanto Montajes del Nervión como Navantia deberán de cargar con las responsabilidades que les correspondan, y no hacer de este accidente un número más para las estadísticas anuales que lleven a sus respectivos consejos de administración.
Deberán poner los medios necesarios para que sus trabajadores trabajen con las garantías suficientes, para que puedan llegar a casa después de una larga jornada de trabajo y puedan besar a su mujer y a sus hijos, cosa que mi hermano ya no podrá hacer más.