La primera habitación de hotel espacial es ya una realidad

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La NASA infla con éxito un módulo hinchable adosado a la Estación Espacial Internacional

01 jun 2016 . Actualizado a las 21:20 h.

El primer paso hacia el turismo espacial (al alcance de cualquier mortal) ya está dado. El pasado domingo, la NASA expandía y presurizaba con éxito el módulo BEAM, una habitación de poliéster desarrollada por la empresa Bigelow Aerospace que podría revolucionar el concepto actual de estación espacial. El habitáculo, de cuatro metros de largo y tres de diámetro, se desentumeció a lo largo de siete largas horas. Una vez desplegado, ocho tanques llenaron de aire su interior durante diez minutos.

No lo consiguieron a la primera. La semana pasada, el anexo a la Estación Espacial Internacional no logró alcanzar la extensión completa. Ahora, se someterá a todo tipo de pruebas durante dos años, orientadas a estudiar en qué medida afectan a esta casa hinchable los agentes externos: la radiación solar, el calor y el impacto de micrometeoritos y de basura espacil. También, a analizar su esperanza de vida. Si todo sale según lo esperado, se pondrán en marcha módulos de mayor tamaño.

Construido con dos mamparas de metal, una estructura de aluminio y varias capas de tela suave que, en teoría, lo mantienen perfectamente aislado y presurizado, el módulo dispone de un volumen habitable de 16 metros cúbicos. Su reducida masa y el hecho de que antes de ser inflado pueda ser transportado plegado al espacio en una nave constituye la gran ventaja de esta tecnología y el mayor interés tanto por parte de la NASA como de la industria privada. No solo supone un ahorro considerable en el coste de las misiones, sino también el punto de partida para las estaciones espaciales low cost, que no solo se habilitarán con fines científicos, sino también comerciales, con el objetivo de trasladar a turistas a un hotel situado a 400 kilómetros por encima de la Tierra