¿Se utilizan los niños en televisión como «mascotas»?

M.V.

ACTUALIDAD

La nueva apuesta de Telecinco «26J: Quiero gobernar» recupera la vieja fórmula de reunir a un grupo de chavales frente a un adulto, esta vez, el político de turno. Y que pregunten. Las críticas de los espectadores no se han hecho esperar

04 jun 2016 . Actualizado a las 01:30 h.

Todo vuelve. Primero fue Bertín Osborne y ahora, en un nuevo ejercicio de nostalgia y apurando el tirón, el formato que el hombre más codiciado de la televisión actual popularizó a finales de los noventa con Esos locos bajitos. Los niños en televisión gustan. Son simpáticos, frescos, inocentes y, en teoría, espontáneos. De ello dan fe la ristra de versiones infantiles de los shows líderes de audiencia, sirvan de ejemplo Master Chef Junior o La Voz Kids

Todo parecía correcto hasta ahora, con alguna que otra voz aislada que de vez en cuando protestaba por la excesiva exposición y explotación de los menores en la pequeña pantalla y ante la que la industria del entretenimiento hizo siempre oídos sordos, hipnotizada por el salero de los chavales. Pero la nueva apuesta de Telecinco para caldear la carrera hacia las urnas que el pasado martes se estrenó con Pablo Iglesias como cabeza de cartel ha vuelto a sacar el tema. La Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) ha hecho público esta semana su desacuerdo con el rol de entrevistadores y comentaristas políticos que los más pequeños asumen en el programa 26J: Quiero Gobernar. Consideran esta estrategia mediática «una forma de exhibir» a los niños, casi «como mascotas».

La organización, que pelea por defender los intereses de los ciudadanos en su relación con los diferentes medios y sistemas de comunicación, «lamenta que de nuevo se recurra a los menores como gancho en programas de contenido adulto». Cree que se utiliza a los niños «para complacencia de los adultos», haciendo que se pronuncien sobre contenidos que «no tienen que ver con su edad», ni con «su comprensión del mundo», ni con «su universo de preocupaciones». Clama la AUC que se entienda como protección al menor en el ámbito audiovisual «el respeto a su desarrollo evolutivo» y recuerda que, en casos como este, no puede intervenir el Defensor del Menor porque no existe dicha figura a nivel estatal. 

El pasado 31 de mayo, Telecinco le brindó al candidato de Podemos a presidente del Gobierno la oportunidad de abrir en prime time su precampaña electoral. El miércoles el turno fue para Albert Rivera. Lo hicieron rodeado de un grupo de cinco críos de entre siete y once años que concluyeron que Iglesias es «más majo» de lo que «aparenta» o de lo que les han contado y que recomendaron al de Ciudadanos pactar con el PP. Sus nuevos amigos se interesaron por simpáticas cuestiones como el gesto «ceñudo» del de Podemos y su amigo «Orejón», por Arrimadas y por los fichajes de caras guapas y conocidas, por el  pero también por temas que cuesta creer siquiera que sepan lo que significan. En la primera conversación no faltó el interés por Venezuela, la prohibición de la Semana Santa o el reparto de los fondos públicos. En la segunda, la inquietud por los pactos de gobierno y los sillones. Pero cuando realmente se ganó el líder de la formación morada a los periodistas infantiles fue al contarles su intención de acabar con los deberes de Primaria. La pena es que todavía no puedan votar.