Foment acusa al soberanismo de ahogar el catalanismo y espantar las inversiones
ACTUALIDAD
La gran patronal culpa al secesionismo de la parálisis política en España
14 jun 2016 . Actualizado a las 07:32 h.El proceso soberanista «ha ahogado el catalanismo» y ha alejado inversiones y empresas de Cataluña. Así lo aseguró ayer el presidente de la patronal Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà, momentos antes de la celebración de la asamblea general de la entidad. Gay de Montellà se mostró «muy preocupado» por factores internos que pueden hacer descarrilar el crecimiento de la economía española como el proceso catalán y la falta de un Gobierno estable en España, por lo que pidió «generosidad» y un «serio compromiso» a los partidos políticos para lograr formar Gobierno tras el 26J y sacar adelante el país. En ese sentido, también lamentó la falta de un liderazgo político en España similar al que «habíamos tenido en la etapa inicial de la democracia», cuando los políticos «marcaban el paso del país» y tenían la voluntad y la responsabilidad de «dar gobernabilidad».
El líder de la primera patronal catalana advirtió de que la inestabilidad política incrementa la desconfianza de los empresarios y ahuyenta inversiones importantes, una situación que en Cataluña se agrava por el proceso soberanista. Así, resaltó que hay empresas que se están trasladando a otras regiones como consecuencia, en parte, del «cansancio del proceso» independentista.
«El proceso ha ahogado el catalanismo», declaró, y apeló a las fuerzas políticas catalanas a recuperar «el compromiso, la responsabilidad y el seny» para que los empresarios tengan la oportunidad de crear riqueza y ocupación. «Hace falta estabilidad política y seguridad jurídica para facilitar las inversiones», que también han caído en Cataluña en este contexto de incertidumbre política, dijo el empresario.
«Hemos visto una cierta reflexión o prudencia de las empresas a la hora de invertir», precisó Gay de Montellà, quien recordó que Cataluña ha perdido más del 20 % de sus empresas en los últimos ocho años y que no ve que se produzcan «inversiones nuevas y de manera frecuente».
También en clave catalana, Gay de Montellà lamentó que el Gobierno de Junts pel Sí no haya sido capaz de aprobar los presupuestos para este 2016 debido al veto de la CUP. «Es fundamental que tengamos un Gobierno estable, predecible y con seguridad jurídica», subrayó.
Entretanto, el proceso sigue dando bandazos. Ahora, la propuesta de convocar un referendo unilateral sobre la independencia abre grietas en el secesionismo. Es la exigencia de la CUP para apoyar a Carles Puigdemont si quiere superar la cuestión de confianza que anunció para septiembre. Este no descarta llegar a convocarlo, pero evitó dar un apoyo explícito a la consulta en vista de que no todo el independentismo la abraza. Los más entusiastas son los dirigentes de la ANC. Por su parte, el candidato de Convergència al Congreso, Francesc Homs, cargó ayer con dureza contra la ANC por decir que la actual hoja de ruta soberanista ya no tiene más recorrido y en cambio no critique a la CUP. «Cada vez entiendo menos a la ANC. Lo que debería hacerse es una llamada a la confianza y a la unidad», le reprochó Homs. Sus socios de Esquerra en el Gobierno de la Generalitat, sí bendicen la celebración de un referendo unilateral desde la premisa de la que parten: que Cataluña ya «no tiene que pedir permiso a Madrid».