«No habrá gran coalición ni voy a hacer presidente a Pablo Iglesias»

ACTUALIDAD

Pedro Sánchez
Pedro Sánchez JORGE ZAPATA | EFE

El dirigente socialista cree que, aunque el PP lograra formar un Ejecutivo, «su Gobierno sería muy inestable»

16 jun 2016 . Actualizado a las 10:34 h.

Tras la polémica suscitada el miércoles por el exministro y gurú económico del PSOE Jordi Sevilla al asegurar que, para evitar nuevas elecciones, debería dejarse gobernar al candidato que tenga más apoyos parlamentarios, Pedro Sánchez aclara que su partido no hará presidente del Gobierno ni a Mariano Rajoy ni a nadie del PP. El líder socialista estará hoy en Pontevedra y Vigo.

-¿Está de acuerdo con lo que ha dicho Jordi Sevilla?

-Lo que ha dicho Jordi Sevilla es lo que yo vengo diciendo desde hace tiempo, que en un sistema parlamentario debe gobernar el candidato que tenga más apoyos en el Congreso, no el que encabece la lista más votada. Haciendo un símil con el fútbol, quien gana la Liga no es quien gana más partidos sino quien acumula más puntos. Por eso le pido a Rajoy y al PP que no veten otra vez al candidato del partido que cuente con más apoyos en el Congreso para presentarse a la investidura como hizo en marzo, con el señor Iglesias como aliado.

-¿Estaría dispuesto a permitir gobernar a Rajoy para que no haya terceras elecciones?

-Si hay algo en lo que coinciden todas las encuestas es en que nadie va a poder gobernar en solitario y eso incapacita al señor Rajoy para ser presidente del Gobierno. Votar al PP es inútil, porque nadie va a pactar con él; ni siquieraCiudadanos, que es ideológicamente cercano, quiere apoyarlo. Le reitero que el PSOE no va a hacer presidente del Gobierno ni a Rajoy ni a nadie del PP. Por ello, tendremos que entendernos las tres fuerzas políticas del cambio. Además, aunque el PP llegara a gobernar, su Gobierno sería muy inestable. Por tanto, los españoles tendrán que decir quién será el presidente, pues Rajoy no puede serlo. Rajoy es un presidente aislado, sin capacidad de llegar a acuerdos con nadie, asediado por los casos de corrupción, autocomplaciente, agotado, sin ideas ni propuestas para dar respuesta a los problemas de la ciudadanía y frente a ello el PSOE tiene un proyecto, habla de soluciones, y claramente representa las dos cosas que necesita este país, cambio el 26 de junio y Gobierno de progreso el 27. El PSOE sale a ganar, a ser la primera fuerza política, creo que la única salida al atasco político que vive España, provocado por los extremos, es un PSOE fuerte.

-Usted sostuvo ante empresarios catalanes que en ningún caso habrá terceras elecciones. ¿Qué quiso decir?

-Lo que digo es que si los españoles confían en aquellos que hemos trabajado por el cambio desde el diálogo frente a aquellos que lo han bloqueado en España no habrá nuevas elecciones.

-¿Apoyaría a Pablo Iglesias como presidente del Gobierno?

-El señor Iglesias se va a volver a encontrar en la misma disyuntiva que después del 20 de diciembre, si seguir bloqueando el cambio o apoyar a un presidente socialista. Por tanto, la única garantía de que aquellos que dijeron no digan sí es que gane el PSOE. Iglesias plantea dos imposibles: superar al PSOE con su conglomerado de siglas para someterlo y que el PP y el PSOE se unan en una gran coalición para ocupar todo el espacio de la izquierda. Pero no lo va a conseguir, no va a haber gran coalición ni Iglesias va a ser presidente del Gobierno.

-Insisto, ¿en caso de que se produzca el «sorpasso» que pronostican todas las encuestas y den los números, le apoyaría?

-Mire, yo creo que soy bastante claro, el PSOE sale a ganar las elecciones. Lo que es evidente es que después del 26 de junio nadie va a poder gobernar en solitario y en consecuencia el PSOE es quien puede garantizar el cambio, las políticas socialdemócratas y el Estado de bienestar, darle un sentido al cambio y liderarlo desde la presidencia del Gobierno.

-Pero le repito que todas las encuestas colocan al PSOE en tercera posición y muy lejos del PP.

-Los españoles quieren mucho más al PSOE que las empresas demoscópicas. Ya se está dando la movilización de los votantes socialistas, detectamos una remontada, la ciudadanía en general y en particular los socialistas se han dado cuenta de que estas elecciones son aún más importantes que las del 20 de diciembre. Estamos hablando en esta campaña de las soluciones a los problemas de la ciudadanía y así vamos a convencer a los que dudan a quién votar.

-¿Si se repite un escenario similar al del 20D volvería a intentar formar un Gobierno transversal con Ciudadanos y Podemos?

-No voy a vetar a ninguna fuerza política del cambio, incluidaPodemos. Lo que dicen todas las encuestas es que va a haber de nuevo una mayoría de cambio en el Congreso y el único partido que puede garantizar el liderazgo de ese cambio y la formación de un Gobierno basado en el entendimiento entre distintos partidos es el PSOE. Llama la atención que quienes, como hizo el señor Iglesias, bloquearon el cambio nos exijan ahora que elijamos, que digamos con quién vamos a pactar. Nosotros ya elegimos el 2 y el 4 de marzo e Iglesias también eligió, legítimamente, decir no a un Gobierno de progreso, que estaría poniendo en marcha muchas de las cosas que defiende su programa, como la universalidad de la sanidad pública, la recuperación de la ley de dependencia, derogar la reforma laboral o aumentar el salario mínimo interprofesional, que eran medidas de mi programa de investidura. Por tanto, creo que los votantes progresistas deben recordar lo que ocurrió a principios de marzo y en consecuencia no volver a tropezar dos veces en la misma piedra y es la de confiar en alguien que pide el voto para el cambio y acaba bloqueándolo. La lección que hay que sacar de los últimos seis meses para aquellos que quieran cambiar España y poner punto final al Gobierno de Rajoy es que la única garantía de cambio es el PSOE.

-¿Se presentará a revalidar la secretaría general en el congreso federal sea cual sea el resultado del PSOE en las elecciones?

-Mire, creo que he demostrado a lo largo de mi carrera política y sobre todo en estos seis meses que cumplo mi palabra. Podría haber sido presidente del Gobierno y cumplí mi palabra de que no iba a serlo a cualquier precio, aceptando el trágala de la vicepresidencia plenipotenciaria del señor Iglesias para controlar a los espías y el apoyo de grupos políticos que quieren romper España. Es más, en dos años me someteré a una cuestión de confianza para demostrar que cumplo con la palabra dada y que rindo cuentas ante los españoles. A partir de ahí espero presentarme al congreso del PSOE como presidente del Gobierno. No aspiro a perpetuarme en política, pero estoy al principio de mi mandato, no llevo ni dos años al frente del partido. Mi futuro lo decidirán primero los españoles y luego los militantes socialistas.

-¿Pero contempla la posibilidad de dimitir si hay «sorpasso»?

-El PSOE va a ser la primera fuerza política.

-¿Se cree la conversión de Iglesias a la socialdemocracia?

-Iglesias es socialdemócrata cuando habla conmigo, comunista cuando habla con Garzón, anticapitalista cuando habla con la líder de Podemos en Andalucía, peronista cuando se refiere a Errejón. Iglesias es eso y muchísimo más que todo eso, cualquier cosa con tal de llegar al poder. Yo soy socialista de toda la vida y la gente que vaya a votar al PSOE sabe lo que está votando, que es la socialdemocracia.

-Meritxell Batet, la cabeza de lista por Barcelona, y otros dirigentes han dicho que el programa del PSOE está más próximo al de Podemos que al de Ciudadanos. ¿Es así?

-Antes de decidir con quién hay que responder a la pregunta de hacia dónde quieres dirigir el país, ver en qué políticas nos podemos entender con distintas formaciones políticas. Hace poco presenté un documento donde se establecen los principales criterios para pactar. Le voy a decir tres: la derogación de la reforma laboral y la aprobación de un nuevo estatuto de los trabajadores; una reforma fiscal progresiva que defienda a la clase media y trabajadora y que implique que no se recorta el Estado de bienestar como Rajoy ha prometido a Bruselas; y reformar la Constitución y no abrir el derecho de autodeterminación de Galicia, el País Vasco y Cataluña, que fue la línea roja que el señor Iglesias nos puso para entendernos y dialogar. Aunque ahora diga que no es una línea roja le puedo asegurar, porque lo he vivido, que sí lo es.

-¿Pero sus programas están más cercanos o no?

-Se lo digo de otra manera. En política, a diferencia de las matemáticas, el orden de los factores sí altera el producto. Yo no niego que Iglesias quiera reconstruir muchos de los derechos sociales desmantelados por el PP, pero siempre va a anteponer un derecho a esos otros derechos y es el derecho a la autodeterminación de Cataluña, el País Vasco y Galicia. Ha sido uno de los elementos centrales de sus discurso en estos últimos seis meses.