Sergio Machado, expresidente de la subsidiaria de Petrobras, afirma que mientras era vicepresidente con Rousseff, le solicitó ayuda económica para financiar la campaña de Gabriel Chalita
16 jun 2016 . Actualizado a las 07:25 h.Sergio Machado, el expresidente de la subsidiaria de Petrobras que está poniendo en graves aprietos con sus delaciones al Gobierno de Michel Temer, implicó por primera vez al presidente interino de Brasil en la corrupción que rodea a la petrolera.
Machado afirma que Temer le solicitó, siendo vicepresidente con Dilma Rousseff, ayuda económica para financiar la campaña de Gabriel Chalita, candidato del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), a la alcaldía de São Paulo en el 2012. Se acordó una aportación de unos 428.500 dólares, que, según los documentos liberados por el Tribunal Supremo, fue pagada por la constructora Queiroz Galvao, que lo entregó directamente al PMDB. Eduardo Cunha, el urdidor del impeachment contra Rousseff, se enfrenta ahora a su propio juicio político, que puede desembocar en su destitución como diputado. El expresidente de la Cámara baja, un experto en manejarse entre los vericuetos legales de su reglamento, logró retrasar un proceso que comenzó incluso antes que el de Rousseff. El Consejo de Ética del Congreso propuso su destitución, que deberá ser ratificada por mayoría absoluta. La caída en desgracia de este miembro del PMDB comenzó una semana antes de que se aprobara el impeachment, cuando fue suspendido de su cargo. Hace poco más de una semana trascendió que el fiscal general pidió prisión para él y otros altos cargos del partido.