La mejora del «stock» de merluza del norte posibilita un alza de las capturas
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La nueva política pesquera genera beneficios a la gran flota y perjudica a la artesanal
17 jun 2016 . Actualizado a las 09:43 h.Bruselas dio el jueves el pistoletazo de salida a las consultas para fijar las posibilidades de pesca del 2017. La propuesta final de la Comisión llegará en otoño, pero tras un primer análisis del estado de los stocks, el sector ya puede intuir hacia dónde se van a orientar las posibilidades de pesca. El resultado arroja luces y sombras para la flota asturiana. Aunque las poblaciones de especies como la merluza norte mejoran y abren la puerta a eventuales subidas del total admisible de capturas (TAC), otras no remontan como el gallo y merluza del sur.
En términos generales, los científicos consideran que se han hecho avances para alcanzar el rendimiento máximo sostenible (RMS). En todas las regiones donde se gestionan las pesquerías con TAC el índice de pesca por encima del RMS se ha reducido «considerablemente». El mejor trabajo se ha hecho en el Mar del Norte, donde el bacalao se está recuperando a niveles de los años 80, lo que permitirá un aumento del 15 % de sus capturas. El Mediterráneo suspende. En el Atlántico nororiental, las pesquerías funcionan de forma diversa. La situación es «positiva» para el jurel del sur y el occidental. Se está pescando a niveles sostenibles, pero es pronto para anunciar subidas. La caballa, sin embargo, no se librará de otro recorte del 20 % respecto al 2015, como ya se había acordado con Noruega y Feroe en el 2014.
Mejor suerte va a correr la flota de la merluza. Según los últimos datos científicos, el stock norte de la zona atlántica de la península Ibérica «tiende a seguir creciendo», lo que podría dar luz verde a un aumento de las capturas. Lo mismo pasa con el rape. Se pesca de forma sostenible y su stock se encuentra «en muy buena forma». No se puede decir lo mismo de la merluza y el gallo del sur. Sus capturas están por encima del RMS, pero también se encuentran «por encima de los límites biológicos seguros». La cigala del Cantábrico y norte de la Península está «agotada», no la del sur que sigue creciendo. Elstock para el que no se prevén subidas es el del lenguado. Aunque sigue dentro de límites seguros, su mortalidad se ha incrementado recientemente.
En el Mar de Irlanda el bacalao y la cigala están en niveles «sumamente bajos», al igual que el lenguado de la parte oriental del Canal de la Mancha.
El impacto de los descartes
La nueva política comunitaria de pesca (PCP) supone un enorme desafío para el sector. El objetivo de alcanzar el RMS para todas las especies a más tardar en el 2020 y la prohibición de descartes están estrangulando las finanzas. Aunque Bruselas considera que «es difícil evaluar los efectos socioeconómicos» de la obligación de desembarco, admite un «posible aumento de la carga de trabajo y que los ingresos de la venta de capturas por debajo del tamaño mínimo a menudo no cubren los costes adicionales». Es más, según los informes de la Comisión, los pequeños buques pelágicos «registran pérdidas» cuando pescan cantidades grandes de peces para los que tienen asignadas cuotas ridículas.
A pesar de las dificultades, la flota europea a gran escala dobló sus beneficios respecto al 2008, registrando en el 2014 ganancias netas por valor de 700 millones. El comisario de Pesca, Karmenu Vella, lo atribuye al «modelo de explotación sostenible», pero las cifras no casan con las malas perspectivas de la pesca artesanal, mucho más selectiva. Según la Comisión, el sector atraviesa problemas para lograr resultados económicos que garanticen su supervivencia a largo plazo.