Piden la absolución del sacerdote español procesado por el escándalo de «Vatileaks 2»

EFE

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UMBERTO PIZZI | AFP

La defensa defiende que Lucio Vallejo vivía inmerso en «un clima de amenazas» procedentes de Francesca Chaouqui, también imputada

05 jul 2016 . Actualizado a las 16:48 h.

La defensa del sacerdote español Lucio Vallejo solicitó este martes su absolución en el proceso por divulgar información confidencial del Vaticano, un delito que él mismo confesó pero aduciendo que lo hizo bajo presiones. La abogada de Vallejo, Emanuela Bellardini, solicitó la absolución de su cliente en su alegato final ante el tribunal de primera instancia del Estado de la Ciudad del Vaticano, que instruye este caso desde el pasado 24 de noviembre.

En la audiencia del lunes, el fiscal había pedido para el cura español la pena de tres años y un mes de reclusión, de los que ya ha cumplido casi nueve mediante una serie de medidas cautelares de privación de la libertad de movimiento.

Los hechos se enmarcan durante el funcionamiento de la extinta comisión investigadora de asuntos financieros de la Santa Sede (COSEA), de la que Vallejo fue secretario y de la que proviene la mayor parte de la información filtrada. El sacerdote español (Villamediana de Iregua, Logroño, 1961) está acusado de dos delitos: el de divulgación de secretos y el de asociación para delinquir, ya que según la acusación actuó junto a sus colaboradores y también imputados Francesca Chaouqui y el administrativo Nicola Maio.

La abogada de Vallejo defendió la tesis de que en este caso no se pudo incurrir en dicho delito asociativo debido a que Vallejo vivía inmerso en «un clima de amenazas» procedentes de la propia Chaouqui.

Esta, según la letrada, al no lograr un puesto de trabajo en la Santa Sede tras la conclusión del COSEA instó a Vallejo a pasar información a los dos periodistas que completan la lista de imputados del proceso: Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi, autores de sendos libros que recogen estos datos. Según la abogada, las presuntas amenazas se originaban a partir del temor del religioso riojano hacia su ex colega, a la que vinculaba con el mundo de los servicios secretos.

En cuanto al delito de divulgación de material clasificado, Vallejo ya ha confesado haber pasado información entre abril y julio del año pasado pero la letrada recalcó que no se trataba de material novedoso.

Tras la alocución de la abogada de Vallejo fue el turno de la defensora de Chaouqui, Laura Sgrò, que basó toda su estrategia en demostrar que su cliente era «totalmente ajena» a los hechos y que en ningún momento presionó al sacerdote. Por ello solicitó para la ex relaciones públicas la absolución de los cargos que se le imputan «con la mayor y amplia fórmula liberatoria posible». Sgrò, durante sus casi tres horas de requisitoria, destacó que «lo que emerge de manera cristalina es que el único que mantuvo contactos con los dos periodistas fue Vallejo».

La fase final de este proceso en primera instancia continuará el miércoles con el alegato final de los tres imputados restantes, Maio, Nuzzi y Fittipaldi, que estaba previsto para este martes. Por esa razón, la sentencia en primera instancia, que se esperaba para mañana miércoles, todo apunta a que se dictará el jueves.