La declaración del jefe del FBI no mejora la imagen de Hillary

No se entiende que la demócrata hubiera asegurado no haber enviado ningún email con información clasificada desde un correo personal y que meses después el FBI confirme que hubo más de cien


Nueva York / E. LA Voz

El director del FBI, James Comey, compareció ayer en el Congreso de Estados Unidos, en la que fue su primera aparición después de que la agencia federal recomendase no presentar cargos contra Hillary Clinton por el escándalo de los correos electrónicos. «Hay muchas preguntas que requieren respuesta», dijo el presidente de la cámara, Paul Ryan, que pidió que se le prohibiera a Clinton el acceso a información confidencial.

Comey se presentó a las diez de la mañana, hora local, y respondió durante más de cuatro horas a las preguntas de los congresistas republicanos, indignados con la decisión del FBI. No entienden cómo desde la agencia se habla de «negligencia» y sin embargo no hay acusación penal contra Clinton. «No hay pruebas de que Clinton mintiera», dijo Comey en su declaración. El director de la agencia reconoció que aunque existe una ley que prevé condena para aquellos que manejan información clasificada de modo «muy negligente», solo una vez se había aplicado en un caso de espionaje: «Ningún fiscal razonable iniciaría el segundo caso en cien años basado en una gran negligencia», justificó Comey, quien añadió que ahora Clinton no ocupa un cargo público.

A pesar del carpetazo validado por la fiscal general, Loretta Lynch, la imagen de la virtual candidata demócrata sigue estando muy perjudicada. The Washington Post aseguraba que la falta de concreción por parte del FBI era «devastadora» para Clinton. No se entiende que la demócrata hubiera asegurado no haber enviado ningún email con información clasificada desde un correo personal y que meses después el FBI confirme que hubo más de cien.

A pesar de ello, desde el lado demócrata insisten en calificar la postura republicana de teatro político: «Las explicaciones de James Comey cierran la puerta a cualquier teoría de la conspiración que intentan sostener los republicanos de una manera contraproducente», dijo la ex secretaria de Estado a través de un comunicado. El próximo martes será el turno de Loretta Lynch, quien tendrá que responder a las preguntas de los legisladores y ante el Comité Judicial del Congreso de Estados Unidos. Después de un polémico encuentro con el ex presidente Bill Clinton, Lynch adelantó que en ningún caso iba a cuestionar la decisión del FBI y que acataría lo que la agencia decidiese. Una cadena de reacciones y posicionamientos que el rival de Clinton, Donald Trump, definió como «sistema amañado».

Los republicanos quieren que se publique la conversación de Clinton

Al tiempo que el director del FBI, James Comey, declaraba en el Congreso de Estados Unidos, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, ha pedido al FBI que revele las conversaciones que mantuvieron con la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton: «Al pueblo estadounidense le gustaría saber qué le dijo Clinton al FBI», aseguró McConnell en rueda de prensa, haciendo referencia al interrogatorio que tuvo lugar el pasado sábado entre la demócrata y los agentes. Según algunos medios, muchos republicanos se sintieron decepcionados tras la decisión de Comey ya que algunos lo veían como aliado. El director del FBI está registrado como republicano y ocupó cargos importantes con el expresidente George W. Bush.

Comentarios

La declaración del jefe del FBI no mejora la imagen de Hillary