El país reúne, según los expertos, el caldo de cultivo necesario para «un aluvión de potenciales terroristas»
16 jul 2016 . Actualizado a las 08:19 h.El Estado Islámico lo advirtió en un vídeo difundido poco después de los atentados de París de noviembre pasado, que se cobraron 138 muertos, de ellos 89 en la discoteca Bataclan: «Os esperan cosas peores que el 11-S. Nunca más os sentiréis seguros en vuestras habitaciones». Su amenaza se cumplió en Niza, que, según los expertos consultados por La Voz, muy probablemente no será la última acción yihadista sobre territorio galo. Es más, el conflicto tiende a recrudecerse.
¿Por qué el yihadismo se ensaña con Francia?
Una primera respuesta es obvia: por venganza, como reacción a los bombardeos franceses en Siria e Irak. «Francia está en riesgo muy elevado por su implicación directa en territorio del Estado Islámico (EI)», explica Juan Pablo Somiedo, analista internacional de la Universidad Autónoma de Madrid y uno de los más reputados expertos que colaboran con el Ministerio de Defensa. El grueso de las otras grandes razones que han generado en el país vecino un «aluvión de potenciales terroristas» está más relacionado con aspectos sociológicos. Es cierto que los terroristas son franceses de segunda o tercera generación con orígenes en las colonias galas del norte de África, pero muchos no se han integrado en la sociedad. Viven desarraigados, excluidos en guetos, sin recursos ni trabajo, a lo que se une el hecho de que su número es mayor que en cualquier otro país europeo. Su refugio es el extremismo religioso. Un ejemplo es el núcleo de la región de Niza, donde se cometió el atentado, considerado como uno de los focos más radicalizados en los últimos años. «Ante la desesperación, encuentran en el yihadismo su razón de ser, algo que da sentido a sus vidas», apunta Chema Gil, director del Departamento de Estudios sobre Terrorismo del Instituto de Seguridad Global.
¿Influye el simbolismo de Francia como país de la laicidad y la libertad?
También, y no poco. No fue casualidad, de hecho, que se hubiera elegido el 14 de julio, su fiesta nacional, como fecha para el ataque. «Buscan atacar el centro de gravedad de la sociedad francesa, sus valores nacidos en la revolución, la libertad, la igualdad, que es lo que cohesiona a los franceses», subraya Somiedo. Pero al margen de que el 14 de julio sea un día especial, Francia es un icono en sí misma, una diana perfecta para el yihadismo, que se basa en la propaganda para reclutar afiliados. «La atacan porque la consideran como la capital cultural de Occidente, el símbolo de la laicidad», señala José Julio Fernández, director del Centro de Estudios de Seguridad de la Universidade de Santiago. Este experto apunta otro factor importante. «El Estado -dice- lleva 30 años dejando que crezca el terrorismo islamista, permitiendo una educación paralela contraria a sus valores democráticos ejercida en mezquitas por imanes extremistas financiados por Arabia Saudí».
¿Los ataques serán ejercidos cada vez más por lobos solitarios?
Sí, porque son más difíciles de controlar que acciones coordinadas y simultáneas como la de los atentados de París del 13 de noviembre, en las que el impacto es mayor, pero el riesgo de ser descubiertos también. «Se buscan acciones de una baja complejidad organizativa y un alto impacto. Como el de Niza, que fue un ataque terriblemente sencillo y dantesco», sostiene Chema Gil. El terrorista es cada vez más autosuficiente y ni siquiera recibe órdenes de sus superiores para no ser descubierto, explica Juan Pablo Somiedo, que realizó un informe sobre esta técnica, que se conoce como S. C. A., para el Instituto Español de Estudios Estratégicos, la institución académica del Ministerio de Defensa. «Los terroristas -dice- ya no necesitan comunicarse directamente con el líder, sino que acuerdan previamente unos objetivos, una fecha y pasan luego a la acción por su cuenta, cuando la situación les es más propicia para causar el mayor daño».
¿La utilización de un camión es novedosa?
La consigna del Daesh para sus reclutas en Europa es clara: utilizar cualquier arma que se tenga a mano para crear pánico. Y ahora ha tocado un camión de gran tonelaje arremetiendo contra la multitud. Pero no es una estrategia nueva. Todo lo contrario, se viene utilizando desde hace décadas en Oriente Medio porque es un método considerado como el más eficaz y barato para sembrar terror, aunque sí que es cierto que ahora se ha exportado por primera vez a Europa. «El Estado Islámico lo que también busca es darles una mayor publicidad a sus acciones para reclutar a nuevos adeptos, y el uso de un camión puede llamar más la atención que poner una bomba», explica José Julio Fernández.
¿Influirá la posible derrota del EI en Siria e Irak en más ataques?
Sí, y mucho. A medida que las fuerzas internacionales ganen terreno en los territorios ocupados por el EI en Siria e Irak se pasará de una guerra tradicional a otra que los expertos denominan como asimétrica, que se extenderá a Europa y a otras partes del mundo librada por los cerca de 30.000 yihadistas ahora en Oriente cuando regresen a sus países de origen, y por los que aún no han salido de ellos. «Nos enfrentaremos a una situación mucho más difícil de lidiar, porque el Estado Islámico dejará de ser un ejército para convertirse en pequeños grupos terroristas repartidos por Europa. Estaremos mucho más expuestos», explica Juan Pablo Somiedo. Jean-Paul Laborde, director del comité antiterrorista del Consejo de Seguridad de la ONU, lanzó la misma advertencia. «Cuanto más se intensifica la lucha contra los terroristas en Irak y Siria, los líderes de estas formaciones les dirán a sus correligionarios en otros lugares: no vengáis, quedaos en vuestras casas y perpetrad ataques allí», dijo.