Italia despide a las víctimas del accidente ferroviario

EFE

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La ceremonia, a la que asistieron miles de personas, supuso el último adiós para trece de los fallecidos

16 jul 2016 . Actualizado a las 20:05 h.

Italia ha dicho adiós este sábado a 13 de las 23 víctimas mortales del accidente ferroviario producido el pasado martes en la región de Apulia. La ceremonia, abierta al público, se celebró en el centro deportivo del municipio de Andria, y acogió a unas seis mil personas que aprovecharon la ocasión para despedirse y rendir homenaje a los fallecidos en el siniestro. 

Entre los presentes al acto religioso, se encontraron personalidades como la presidenta de la Cámara de los Diputados, Laura Boldrini; el gobernador del lugar en el que ocurrió el desastre, Michele Emiliano; y el presidente de la República, Sergio Mattarella, que se dirigió a los familiares y seres queridos de las víctimas para trasladarles su apoyo. 

Los asistentes, al igual que el presidente italiano, también mostraron sus condolencias, depositando durante la misa multitud de flores, fotografías y mensajes sobre los féretros, e irrumpiendo en aplausos cuando éstos fueron trasladados fuera del edificio.

Por su parte, el alcalde de Andria, Nicola Girogino, hizo un llamamiento a la «verdad» y a la «justicia», recalcando lo necesario que era una actuación rápida por parte de la magistratura para conocer la realidad de lo ocurrido y exigir responsabilidades.

Unas responsabilidades que, por cierto, ya se están encontrando. Según el fiscal de Trani, Francesco Giannella, la causa del siniestro sería «un error humano», producido cuando un controlador permitió la partida de uno de los convoyes sin comprobar si otro recorría ya la misma línea que vincula los municipios de Andria y Corato. Como resultado, se produjo el choque frontal de los dos trenes, dando lugar a decenas de heridos y a veintitrés muertos, diez de los cuales han tenido un funeral privado. 

Además de este fallo, sin embargo, podría haber más causas. Entre ellas, se ha señalado el anticuado sistema de seguridad de la zona, que obliga a los controladores a comunicarse por teléfono entre ellos para coordinar los trayectos de los trenes.