El presidente de Estados Unidos reacciona al suceso de Luisiana, del que dice desconocer los detonantes
17 jul 2016 . Actualizado a las 22:09 h.El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha asegurado que «no hay justificación posible para la violencia contra los agentes de la ley», tras la muerte de tres policías en un ataque perpetrado por varios individuos en Baton Rouge (Luisiana).
«Condeno en los términos más fuertes el ataque contra los agentes de la ley en Baton Rouge», dijo Obama en una declaración emitida por la Casa Blanca, en la recordó que esta es la segunda vez en dos semanas que se produce un incidente de este tipo, tras el asesinato de cinco agentes el 7 de julio en Dallas (Texas).
Obama matizó, eso sí, que se desconocen las motivaciones del incidente. «Puede que no sepamos los motivos del ataque, pero quiero ser claro: no hay justificación para la violencia contra las fuerzas del orden». «Por segunda vez en dos semanas, los agentes de policía que ponen sus vidas en riesgo cada día por nosotros, estaban haciendo su trabajo cuando fueron asesinados en un ataque cobarde», dijo Obama en su declaración.
Tanto en el caso de Dallas como en el de Baton Rouge, los atacantes «no enmiendan errores. No impulsan ninguna causa».
«Eran nuestros compatriotas estadounidenses, parte de nuestra comunidad, parte de nuestro país, con gente que los quería y que necesitan que ahora hagamos, todos nosotros, lo mejor», afirmó. Obama dijo haber ofrecido al gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, y al alcalde de Baton Rouge, Melvin Holden, todo su apoyo y el de las autoridades federales en la investigación e insistió en que «estos ataques son obra de cobardes que no representan a nadie». «Y no les quepa la menor duda, se hará justicia», aseguró.