El tirador de Baton Rouge elogió a los asesinos de Dallas en la Red

ADRIANA R. VILLAVERDE NUEVA YORK / E. LA VOZ

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La Policía evita confirmar si hubo cómplices en la emboscada

19 jul 2016 . Actualizado a las 07:08 h.

«Estoy cansado, física y emocionalmente», desveló Montrell Jackson antes de morir. Él era uno de los tres policías asesinados este fin de semana en Baton Rouge, Luisiana. Utilizó su red social para contar lo difícil que era ser policía y afroamericano en este rincón del sur de Estados Unidos: «Juro por Dios que amo a esta ciudad, pero me pregunto si esta ciudad me quiere a mi. Con uniforme recibo miradas de odio y sin uniforme algunos me consideran una amenaza». Su asesino pertenecía al primer grupo. Se trataba de Gavin Long, un ex marine afroamericano de 29 años que preparó una emboscada contra los agentes: «Son tiempos de paz, pero también son tiempos de guerra. Y la mayoría de las veces, cuando quieres la paz, tienes que ir a la guerra», dijo Long en su blog justificando la matanza de policías en Dallas, Texas. Quizás ese ataque previo, el mayor desde el 11 de septiembre del 2001, inspiró el que días más tarde cometería él mismo con sus propias manos.

«Claramente buscaba agentes», adelantaba el jefe de la Policía de Luisiana, Mike Edmonson.

Long, que eligió el día de su 29 cumpleaños para el atentado, disponía de un canal de YouTube en el que se autodefinía como «un gurú de la espiritualidad negra» y aseguraba que la violencia «es el único camino para escapar de la opresión blanca» Su web se llamaba Convoscon Cosmo y el presunto asesino quiso cambiarse el nombre por el de Cosmo Ausar Seteprenra para sumarse a la nación Washitaw, concebida como el lugar que les corresponde a los negros dentro de los EE.UU..

«Ahí está el asesino, señores», señalaban ayer las autoridades en una multitudinaria rueda de prensa, donde se mostraron capturas de las cámaras de vídeo del lugar de la emboscada. En ellas, se podía apreciar perfectamente cómo Long iba vestido de negro y con la cara tapada. «Todavía no estamos listos para decir que actuó solo», dijo Doug Cain, portavoz de la policía estatal.

Baton Rouge lleva enfrentándose a catorce días llenos de tensión. Las autoridades están en alerta máxima después de que el afroamericano, Alton Sterling, de 37 años, muriese a manos de la policía y el altercado fuese registrado en vídeo.

Tras la matanza del domingo, el país ya cuenta con 31 policías muertos en tiroteos, en lo que va de año. «Esta locura tiene que acabar», decía ayer Hillary Clinton justo antes de prometer que si llega a la Casa Blanca impulsaría reformas para que los negros dejen de temer a la policía.

El caso de Freddie Gray

En paralelo, ayer un juez exculpaba de todos los cargos al teniente Brian Rice, uno de los policías acusados de la muerte del afroamericano Freddie Gray. Su caso reabrió en 2015 la fractura racial en EE.UU. y las protestas originadas tuvieron como consecuencia la declaración del estado de emergencia en Baltimore. Gray murió al romperse el cuello mientras permanecía bajo custodia policial y era trasladado en un furgón después de ser arrestado.