Un estudio revela que el incendio de neumáticos de Seseña contaminó el entorno cercano

La Voz TOLEDO / EFE

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Ismael Herrero | EFE

Apunta a una alta concentración de contaminantes, pero considera «difícil» que genere cáncer en la población

22 jul 2016 . Actualizado a las 07:15 h.

Un estudio universitario elaborado tras el incendio en el vertedero de neumáticos de Seseña (Toledo) determina que en la urbanización El Quiñón se registró una elevada concentración de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), pero consideran «difícil» que pueda generar cáncer a la población. El estudio lo ha desarrollado la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, que tomó muestras de suelo y aire en diferentes zonas alrededor del cementerio de neumáticos entre los días 6 y 10 junio, una vez que el incendio fue declarado extinguido el 2 de junio.

El catedrático de Toxicología y Salud Medioambiental de la URV, José Luis Domingo Roig, presentó este informe que, entre otras conclusiones, recoge que los niveles de HAP -algunos cancerígenos- en aire en El Quiñón, la zona más cercana al incendio, son «extraordinariamente altos». Como ejemplo, apuntó que son más de diez veces superiores a los de Tarragona, donde se encuentra el polígono petroquímico más importante del sur de Europa.

Lechugas contaminadas

Del mismo modo, el informe determina que las concentraciones de HAP en muestras de una lechuga cultivada en un huerto urbano de Seseña fueron diez veces superiores a los niveles habituales.

Así, Domingo estimó que para los residentes en El Quiñón los riesgos cancerígenos son superiores a los de Seseña Nuevo y Seseña Viejo. No obstante, aclaró que estos contaminantes al estar en el aire son sustancias «no persistentes» y la previsión es que «en unos meses» los valores sean los habituales.