La jueza solicita datos sobre llamadas y mensajes para localizar al autor del incendio de Seseña

EFE MADRID

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El auto de la magistrada recoge que los indicios apuntan a que se trata de un incendio provcado

01 ago 2016 . Actualizado a las 12:45 h.

La jueza de Valdermoro (Madrid) encargada de la investigación del incendio de neumáticos en el vertedero de Seseña (Toledo) ha pedido a las compañías telefónicas datos del tráfico de llamadas y mensajes en la zona los días próximos a que se originase el fuego. La magistrada asume, en un auto que ha avanzado la Cadena Ser, la tesis de la Guardia Civil de que todos los indicios apuntan a un incendio provocado. 

Fuentes jurídicas han confirmado a Efe este mandamiento de la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 7 de Valdemoro a cuatro compañías telefónicas. La jueza ha solicitado información sobre los mensajes, las llamadas enviadas y recibidas y cualquier tipo de comunicación de datos realizadas la noche del 12 al 13 de mayo en esa zona. Pero también en las dos noches anteriores por si se hubieran realizado labores de preparación o vigilancia por parte de los responsables del incendio.

El incendio se originó durante la madrugada del 13 de mayo en el principal vertedero de neumáticos de Europa, repartido entre Seseña y Valdemoro, zona en la que prendieron las llamas y en la que los investigadores han centrado las pesquisas. De hecho, las cámaras de vigilancia de las vías del AVE detectaron un coche circulando cerca del lugar en la noche del 12 al 13 de mayo, poco antes de se recibiera el primer aviso por el incendio.

Dos testigos aseguran en su declaración, recogida por la Guardia Civil, haber visto a dos personas transitar por las proximidades del cementerio de neumáticos. Han sido estos indicios los que han llevado a la jueza a solicitar información sobre las comunicaciones en el entorno.

El fuego tardó casi un mes en ser extinguido y, desde el primer momento, los investigadores han sospechado que fue premeditado, máxime cuando los días anteriores había llovido en la zona, lo que aumenta la complejidad de prender fuego a un material de difícil ignición pero más difícil apagado.

El intenso humo negro generado por la combustión de los neumáticos obligó a evacuar durante un día a la población de El Quiñón, la urbanización diseñada por «El Pocero» que se encuentra a menos de medio kilómetro del incendio, y cuyo colegio permaneció cerrado durante casi tres semanas.