El vídeo promocional de la última entrega de los Cazafantasmas, que se estrena esta semana, mantuvo en vilo a los usuarios del transporte público madrileño
10 ago 2016 . Actualizado a las 11:35 h.Primera hora de la mañana. Los usuarios de la estación de Alonso Martínez del Metro de Madrid se disponen, como cada día a la misma hora, a esperar el transporte que les llevará hasta su centro de trabajo. Cada uno a sus cosas, en el momento en el que escuchan llegar el convoy, se disponen para tomarlo: los que estaban sentados se levantan, los que están de pie se acercan a la vía y el que aún acaba de llegar, corre por las escaleras para no perder el tren.
Pero el tren no llega. El sonido indica que se acerca, que frena, que se abren las puertas, que se vuelven a cerrar... Y que se va. Pero ni rastro del tren. Caras de incredulidad y extrañeza, alguna risa nerviosa... Hasta que las pantallas informativas que indican los minutos que faltan para el siguiente tren disipan las dudas. «Ya vienen. 2016». Y suena la música que todo el mundo conoce.
Llega a los cines de Madrid la última aventura de los Cazafantasmas. Los usuarios, que descubren que han sido víctimas de un vídeo promocional, se ríen. Y a muchos de ellos se les van los pies para bailar esa sintonía tan conocida.