Rajoy se toma una semana para que su ejecutiva vote las condiciones de Rivera
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Valora el paso del líder de Ciudadanos, pero advierte que si el PSOE no se abstiene habrá elecciones
11 ago 2016 . Actualizado a las 08:56 h.El pacto entre Mariano Rajoy y Albert Rivera progresa adecuadamente. Pero el líder del PP se va a tomar su tiempo. En concreto, una semana antes de que el comité ejecutivo del partido vote las condiciones que el presidente de Ciudadanos le ha impuesto para negociar su sí en la investidura. «Hoy hemos dado un segundo paso muy importante para conseguir el gran objetivo, que España pueda tener un Gobierno y, por tanto, evitemos la repetición de las elecciones», afirmó el presidente en funciones tras reunirse con el líder de Ciudadanos.
Rajoy no quiso entrar a valorar las exigencias de Rivera, aunque todo indica que la ejecutiva, que está bajo su control, las aceptará, ya que no hay otra forma de tratar de superar el bloqueo. Y dio varias pistas de que será así. «Lo importante es que España tenga un Gobierno y ese interés de los españoles lo antepondré a cualquier otra consideración», anticipó. «Haré todo lo que pueda y si es posible lo que no pueda para conseguir la investidura», se comprometió.
Justificó el plazo de siete días porque el PP debe analizar en profundidad las medidas que plantea Rivera, ya que algunas implican reformas constitucionales. «No puedo ni debo tomar esa decisión en solitario», concluyó. Eso sí, adelantó que serán «absolutamente constructivos». En todo caso, se lavó las manos sobre un futuro incumplimiento al recordar que tanto esos cambios en la Constitución como la reforma de la ley electoral no dependen solo del PP, sino que requieren un acuerdo con el PSOE.
El líder del PP, que pasará el puente en Ribadumia, fue intencionadamente ambiguo sobre la otra exigencia que ha colocado Rivera sobre la mesa, poner día y hora a la investidura. No aclaró si se presentará si no cuenta con los apoyos suficientes. «Ya veremos», se limitó a decir. Posteriormente, aseguró que la fecha «se sabrá» no antes, sino después de que se reúna la ejecutiva, pero sin más precisiones.
Rajoy calificó la iniciativa de Rivera como «una buena decisión para España», pero no quiso lanzar las campanas al vuelo. Le falta lo más difícil, que el PSOE cambie su posición. Por eso, volvió a advertir que si Pedro Sánchez se mantiene en el no se volverán a repetir las elecciones.
Rivera señaló que si la ejecutiva del PP aprueba las seis condiciones, Rajoy tendrá que fijar inmediatamente una fecha para la investidura, sin la cual no habría negociación. Si es así, nombrará cuanto antes un equipo para negociar y lograr «el objetivo de que España tenga Gobierno cuanto antes». Justificó su cambio de posición como «la opción menos mala entre que no haya Gobierno y el que haya no me guste. «Por España estoy dispuesto a sentarme en la mesa con aquellos que no merecen gobernar», aseguró. Preguntado por si se había comido un sapo por ese cambio, respondió que «en política se viene llorado de casa».
El PNV reitera que votará no al candidato popular
Aunque el propio Rajoy reconoció que incluso el apoyo del PNV no le bastaría para ser investido, los nacionalistas vascos reiteraron ayer que mantienen el no al candidato del PP, al que calificaron de «rodillo» para el País Vasco. «Es a Pedro Sánchez, a su ejecutiva y a su partido a quienes les corresponde decidir si hay terceras elecciones o un Gobierno», dijeron.
El líder del PP necesitaría once abstenciones para ser investido en segunda vuelta
Aunque finalmente Ciudadanos dé su sí a Mariano Rajoy, este no tiene asegurada su investidura. El PP y Ciudadanos sumarían 169 escaños, a los que se uniría muy probablemente el de Coalición Canaria, hasta llegar a los 170. Ni siquiera llegaría a la mayoría con el respaldo de los cinco diputados del PNV. En primera votación necesitaría 176 para alcanzar la mayoría absoluta necesaria. En el segundo intento le bastaría contar con más síes que noes. Si el PSOE se abstuviera sería investido con holgura. También saldría adelante si once diputados se abstuvieran o se ausentaran.
Si finalmente Rajoy decide presentarse a la investidura, aunque no tenga asegurada su elección, se barajan varias fechas, el 23, 24 de agosto para la primera votación y el 26 para la segunda si no obtiene mayoría absoluta; el 30, 31 de agosto y el 2 de septiembre; o que se aplace hasta el 6, 7 y 9 de septiembre, coincidiendo con el inicio de la campaña electoral de Galicia y el País Vasco, que tendrán un peso indudable en los movimientos de los partidos.
Antes del 15 de octubre
Rajoy señaló que le gustaría aprobar los Presupuestos «en tiempo y forma», o sea presentarlos en las Cortes antes del 1 de octubre, que es la fecha tope, y que antes del día 15 se puedan remitir a la UE los compromisos para cumplir los objetivos de déficit. Rivera se pronunció a favor de que la investidura sea a finales de agosto o principios de septiembre para aprobar los Presupuestos y evitar una posible multa de 6.000 millones de la UE. El líder de Ciudadanos advirtió a Rajoy de que no permitirá un pacto con el PNV.