El PP abre la puerta a responder con una contraoferta a las exigencias de Rivera
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Malestar en Ciudadanos por el plazo de una semana que se ha dado Rajoy para decidir
12 ago 2016 . Actualizado a las 15:30 h.Albert Rivera lo reiteró ayer: se trata de que el PP diga sí o no a las seis condiciones que ha impuesto para comenzar a negociar su voto a la favor de la investidura de Mariano Rajoy. O se pronuncia favor o nada. Sin embargo, los populares dejaron caer que podrían presentar una contraoferta que matice las exigencias de Ciudadanos. Así lo expresó el vicesecretario general Pablo Casado, quien aseguró que su partido las aceptará o presentará una «alternativa asumible». «En lo esencial estamos de acuerdo y estoy seguro de que, en lo que tenemos discrepancias podemos llegar a un mínimo común denominador», aseguró. Cuestionó la retirada de los aforamientos a los políticos con un ejemplo, la querella que presentó el líder de IU, Alberto Garzón, contra Rajoy por el acuerdo sobre los refugiados que aprobó la Unión Europea. «El aforamiento está para si esa querella criminal la coge, por ejemplo, Elpidio Silva, y a lo mejor el presidente del Gobierno es imputado por un acuerdo que votó con otros jefes de Gobierno»», sostuvo.
En la misma línea de lo que aseguró el presidente del Gobierno en funciones tras su reunión con el líder de Ciudadanos, recordó que para la supresión de los aforamientos, que requiere cambiar la Constitución, o para reformar a ley electoral se necesitaría el concurso de al menos el PSOE. Es decir, que su cumplimiento no está solo en manos del PP y el acuerdo sobre estos temas podría ser suscrito pero no llevado a cabo en la práctica.
El mismo mensaje lanzó el vicesecretario general de Organización, Fernando Martínez-Maillo, quien cuestionó la propuesta de expulsar a los imputados de los cargos públicos, porque «en el ámbito autonómico y local» se presentan muchas querellas contra políticos «con el fin de dañar su imagen». En todo caso, tanto Casado como Cristina Cifuentes, que es presidenta de la Comunidad de Madrid gracias a su pacto con Ciudadanos, anticiparon su voto positivo a aceptar las condiciones de Rivera.
Pero lo cierto es que Rivera no ha dejado lugar a renegociar sus seis condiciones. El presidente de Ciudadanos lo reiteró ayer y expresó el malestar que existe en su partido por el plazo de una semana que se ha tomado el líder del PP para convocar al comité ejecutivo que tendrá que votar sobre las exigencias de regeneración democrática. «Si me pasara a mí la hubiera la hubiera convocado para hoy o mañana, porque al final no hay que analizar mucho, son seis propuestas de sí o no, es media página con condiciones muy claras, que por otra parte el PP y el PSOE han tenido que firmar en algunas comunidades autónomas», afirmó. «Me parecen condición sine qua non para ser presidente de España en el 2016», añadió. «No nos podemos fiar de un partido que está imputado en los tribunales ni ha luchado contra la corrupción», concluyó. El secretario general de Ciudadanos en el Congreso, Miguel Gutiérrez, fue más contundente. «Es un folio con preguntas para decir si acepta o no. No da lugar a interpretaciones o matizaciones. Convocar una ejecutiva en España hoy en día en una semana parece un poco de risa. No parece muy serio, desde luego», afirmó.
Albert Rivera volvió a descartar que Ciudadanos vaya a entrar en el Gobierno. «No, en ningún caso», respondió. Rajoy pretende, al menos, cerrar un pacto de legislatura, como reclamaron ayer varios dirigentes populares, pero Rivera prefiere limitar su apoyo a la investidura y permanecer en la oposición. Sin embargo, sus cambios de posición alimentan la esperanza en el PP de que finalmente ceda a los argumentos que le va a plantear Rajoy. Es decir, que ese pacto para cuatro años daría al Gobierno la estabilidad que necesita para afrontar una legislatura marcada por el reto de los independentistas catalanes y de la recuperación económica.
Coalición Canaria negocia ya con los populares, pero no decidirá hasta saber qué hace C’s
Su voto, pese a ser tan solo uno y en ningún caso imprescindible, suma para el PP. Con la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, de su lado, el candidato Mariano Rajoy podría llegar a tener el aval de 170 diputados en el Congreso y quedarse a seis de la mayoría absoluta. Una cifra redonda y estimable para ejercer presión sobre el PSOE. Es por eso que las conversaciones con la formación insular ya han comenzado. «Estamos negociando e intercambiando documentos sobre políticas de Estado para Canarias y sobre los Presupuestos y el techo de gasto», desveló ayer Oramas en los pasillos de la Cámara baja. La decisión sobre qué postura adoptar en la eventual investidura de líder del PP no está, sin embargo, adoptada. Por un lado, dependerá del compromiso que Rajoy quiera asumir en asuntos que afectan a las islas. Y, por otro, del pacto que el líder de los populares llegue a suscribir con Ciudadanos. Coalición Canaria está a la espera del desarrollo de los contactos entre Rajoy y Rivera. Más allá de las seis condiciones iniciales que ha impuesto el partido liberal, Oramas sigue pendiente de las medidas que se concreten una vez iniciada la negociación pura y dura. Algunas cuestiones son, a su entender, cruciales. La diputada pone especialmente el foco en la reforma de la ley educativa (LOMCE), la laboral y la del sistema de financiación autonómica. «El PP tiene que cambiar políticas de Estado, es imprescindible», insistía ayer. Si los populares aceptaran revisar algunos de sus proyectos de la pasada legislatura, Coalición Canaria estudiaría apostar por el sí en la investidura.