El PSOE refuerza su no a Rajoy al pedir que se le investigue por corrupción
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Registra la comisión parlamentaria que exige Rivera para negociar con el líder del PP
13 ago 2016 . Actualizado a las 10:15 h.El PSOE había garantizado que no iba a torpedear el diálogo entre el PP y Ciudadanos. Pero ayer aprovechó el paréntesis de una semana que se tomado Mariano Rajoy antes de que el comité ejecutivo de su partido responda a las condiciones que le ha impuesto Albert Rivera para negociar irrumpiendo por sorpresa en el escenario político. Los socialistas registraron en el Congreso la petición de crear una comisión de investigación sobre «la financiación ilegal y otras tramas de corrupción que afectan al PP», en la que tendría que declarar el propio presidente del Gobierno en funciones.
Con este movimiento, la cúpula socialista que encabeza Pedro Sánchez responde a las presiones de PP y Ciudadanos para que deje gobernar a Rajoy y se afianza en el no rotundo del comité federal al líder popular, cuya dimisión ha pedido en numerosas ocasiones por la corrupción. «El PSOE no va a pedir con una mano que Rajoy comparezca como responsable de corrupción del PP y con la otra, vamos a facilitar su presidencia; vamos a ser coherentes», afirmó su portavoz en la Cámara baja, Antonio Hernando, que registró la petición.
Además, pretende dejar claro que la investigación parlamentaria del caso Bárcenas que reclama la formación naranja no depende de que Rajoy la acepte, sino que cuenta con el apoyo de la mayoría de la Cámara, sin que haga falta que se sumen los diputados populares. Por tanto, quiere trasladar que esa exigencia de Ciudadanos es solo un mero gesto sin contenido.
Advertencia de Rivera
Los socialistas piden la comparecencia en la comisión, que duraría seis meses, del propio Rajoy, José María Aznar, María Dolores de Cospedal, Javier Arenas, Ángel Acebes, Ignacio González, Rita Barberá y Francisco Camps, entre otros. Hernando recordó que el PSOE ya presentó iniciativas similares desde el 2013, que fueron rechazadas por el PP.
Rivera reaccionó inmediatamente en su cuenta de Twitter, avisando al PSOE que si «sigue sin implicarse en la puesta en marcha de la legislatura no habrá comisión del caso Bárcenas ni legislatura». «Sería una pena que el bloqueo del PSOE impidiera investigar la corrupción del PP de Rajoy y aplicar todas las reformas para evitarla», señaló en la misma línea el secretario de Comunicación de Ciudadanos, Fernando del Páramo.
Las relaciones entre Rivera y Sánchez, que fueron socios en la anterior breve legislatura, se han tensado tras el acercamiento del primero a Rajoy. El líder de Ciudadanos ha llegado a acusar al socialista de desentenderse de España y a culparle del bloqueo institucional para tratar de que cambie su no por una abstención que permita formar Gobierno. Tanto Rivera como Rajoy coinciden en que si Sánchez no se mueve habrá terceras elecciones.
Vergüenza y frivolidad
La reacción del PP fue de indignación ante la iniciativa socialista. Rubén Moreno, uno de los portavoces adjuntos del Grupo Popular en el Congreso, calificó de «vergüenza» y «frivolidad» que presenten ahora esa petición, después de ocho meses de bloqueo institucional y de que el Congreso aprobara hace unos meses una comisión para investigar la financiación de todos los partidos. «Me parece una vergüenza que Antonio Hernando interrumpa sus vacaciones para presentar esta iniciativa, que no demuestra ningún interés por investigar el mayor caso de corrupción de toda la UE, que es el de los ERE de Andalucía», añadió.
Por su parte, Podemos aseguró que apoyará «sin lugar a dudas», la solicitud socialista, según su diputada Carolina Bescansa, que calificó al PP como «el partido más corrupto de la historia de la democracia».
Presiones a Rita Barberá para que no vaya a la reunión de la ejecutiva
El PP tiene un problema con la presencia en la ejecutiva del PP que deberá decidir sobre las exigencias de Ciudadanos de algunos dirigentes procesados en casos de corrupción, y significativamente de Rita Barberá, a quien la Fiscalía del Supremo ha solicitado que se le impute. Para evitar la mala imagen que supone que estos cargos del partido participen en la votación sobre unas medidas de regeneración que incluyen el compromiso de cese en el puesto de cualquier imputado, dirigentes populares están presionando a la exalcaldesa de Valencia para que no asista a la reunión convocada para el próximo miércoles.
El más explícito fue Borja Sémper, presidente del PP de Guipúzcoa, quien dijo ayer que sería bueno que Barberá diera «un paso atrás y dimitiera de todas sus responsabilidades políticas». El vicesecretario de Organización, Martínez-Maillo, trató de restar hierro al asunto al asegurar que la senadora ya no ha asistido a las últimas reuniones de la ejecutiva.