El rompecabezas de la tele de pago

El desembarco en la televisión de España de los servicios de vídeo bajo demanda de HBO y Amazon cambiarán radicalmente el actual panorama audiovisual. Repasamos el tablero de juego, las alternativas, sus fortalezas y las principales novedades que se presentan de cara a los próximos meses


Quedan 25 días de verano, un margen perfecto para saldar cuentas con la luz y el calor y acostumbrar con calma músculos y neuronas al regreso a la rutina, al despertador, a los zapatos y a los espacios cerrados, al aire fresco. No será muy complicado; el proceso es lento y el otoño se presenta apuesto. Llegará el frío y las ganas de casa, de cojines, calcetines de lana y buenas historias. Los mandamases de la televisión, conscientes de que el último trimestre del año cambiamos el aire libre por cuatro paredes, desplegarán con el cambio de estación su arsenal de contenidos. El menú lleva meses cocinándose con esmero. El escenario exige un doble esfuerzo esta vez. A las principales televisiones de pago -Movistar+, Vodafone, Orange , Telecable, R y Euskaltel- y plataformas de vídeo bajo demanda -Netflix, Filmin y Wuaki- se les sumarán a la vuelta de las vacaciones HBO y Amazon. Pónganse cómodos.

LAS NUEVAS

Desde que Movistar se tragó a Canal+, el fruto del atracón, Movistar+, ha gozado de una privilegiada situación. Su cómodo monopolio le ha permitido mantener un catálogo de precios elevados que explican la escasa penetración de la televisión de pago en el mercado español: un 24 % según Digital TV Research, frente al 71% de Portugal y el 90 % de los países del norte de Europa. Ahora, por primera vez, el gigante de Telefónica empieza a sentirse amenazado. Este invierno no solo tendrá que lidiar con Netflix, sino también con los servicios de vídeo bajo demanda de HBO y Amazon. Gozan de buena salud. Y lo más importantes, al contar con producción propia son dueños de algunas de las cartas más valiosas de Movistar+. Hoy, la plataforma de Telefónica está en posesión de los derechos de series como House of Cards, Orange Is the New Black, Transparent, Juego de Tronos,Veep, Sillicon Valley o Mozart in the Jungle. Pero perderá su exclusividad y el grifo se cerrará de cara a nuevos estrenos y, posiblemente, a temporadas futuras de determinados títulos. ¿Qué significa esto? Se acabó agenciarse series producidas por HBO y Amazon, que son un puñado de ellas. Y no solo eso. Adiós también a pujar en solitario por contenidos de otros proveedores. Para el consumidor, (casi) todo son ventajas. La oferta, aunque fragmentada, será mucho mayor y nuestros bolsillos agradecerán la llegada de los nuevos. Las tarifas de Netflix -de 7,99 euros al mes la más baja a 11,99, la más alta-, Amazon y HBO (todavía sin concretar, pero en esta misma línea) nada tienen que ver con los precios de Movistar, cuyo paquete más económico, con series y cine, ronda los 35 euros.

TODO EN UNO

El concepto de las grandes operadoras nacionales y autonómicas es, sin embargo, mucho más complejo y completo. Movistar, Vodafone, Orange, Telecable, R y Euskaltel ofrecen servicios integrales, que además de televisión incluyen teléfono e Internet. La decisión dependerá de gustos (oferta de títulos) y necesidades (rentabilidad, soportes y tipo de usuario). Todas parten de un paquete básico de canales de TDT, que se va nutriendo -según plataforma y opción contratada- con cadenas temáticas y servicios VOD, una especie de videoclubs a los que podemos acceder en cualquier momento, no solo desde el televisor, también a través de apps en el móvil, tabletas y ordenadores. Yomvi, de Movistar, aglutina más de 5.000 títulos. El de Vodafone, más de 3.000. El de Orange, más de 800. Y aquí en Galicia, Rebobina, de R, ofrece 17.000 horas de contenidos que el espectador puede recuperar cuando -y ahora también donde, con el servicio tv conmigo- le apetezca. Hasta ahora, la conexión a Internet era indispensable para bucear en estos catálogos. Pero Movistar acaba de mover ficha, adelantando incluso a Netflix: Yomvi ya permite visualizaciones offline, un plus para los viajeros.

Además, la mayoría de las ofertas permiten grabar y acceder a contenidos emitidos durante los últimos días que no están en catálogo. Es el caso de Movistar, que además da la opción de capturar hasta 350 horas; no solo emisiones puntuales, también programar temporadas completas. R permite visualizar contenidos desde el principio o acceder a las parrillas más recientes y Vodafone pone a disposición de sus clientes de fibra un disco duro de 500 GB. La antigua ONO tiene además una gran ventaja añadida: una de sus tarifas incluye el acceso a Netflix y pronto, ojo, a HBO.

En España, La tele de pago cuenta con un 24 % de penetración

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