Cinco líderes activistas consiguen un escaño en el Legislativo
06 sep 2016 . Actualizado a las 07:23 h.Dos años después de desafiar a Pekín, la revolución de los paraguas entra en el Parlamento de Hong Kong. Cinco jóvenes activistas que apoyan una mayor autonomía o incluso la independencia se sentarán en el Consejo Legislativo (con 70 escaños), tras los comicios del domingo.
Entre los elegidos está Nathan Law, uno de los líderes más conocidos de la protesta que logró bloquear durante dos meses del 2014 barrios enteros de Hong Kong. Con tan solo 23 años será el diputado más joven de la historia de la Cámara tras recibir más de 50.000 votos. «Creo que los hongkoneses querían un cambio», dijo Law, que llega a la política a través de Demosisto, partido liderado por Joshua Wong, el famoso referente de lucha prodemocrática que no puedo presentarse al no contar con la edad suficiente. Esta formación aboga por la celebración de un referendo sobre la pertenencia de Hong Kong a China en el plazo de diez años. Law lanzó ayer por un mensaje conciliador para unificar a la oposición tradicional con el movimiento salido de las protestas. «Tenemos que estar unidos contra el Partido Comunista», dijo a la agencia AFP.
En la línea del referendo se mueve Younginspiration, que logró dos escaños. Lau Siu-lai, una joven profesora universitaria con un punto de vista más moderado respecto a la autodeterminación pero dispuesta a enfrentarse con Pekín, arañó otro escaño.
La gran sorpresa la dio el independentista y radical Eddie Chu Hoi-Dick, quien consiguió 84.000 votos, convirtiéndose en el político con más apoyos. «El resultado muestra que la sociedad hongkonesa cree que se necesita un cambio de modelo en el movimiento democrático», dijo a Efe.
El avance -gran parte gracias a una participación récord del 58 %- es un auténtico logro debido a los filtros electorales impuestos por China. De los 70 diputados, solo 35 son elegidos por sufragio directo, otros 30 provienen de grupos profesionales favorables a Pekín y otros cinco, los súper escaños, por voto popular, pero sin estar adscritos a un territorio. Pese a que algunos veteranos opositores se quedaron sin asiento en beneficio de los activistas, el bando democrático pasó de 27 a 30 miembros, lo que significa que tendrá poder de veto. Un avance que vaticina más tensiones entre la excolonia británica y Pekín.