El Supremo investigará a Rita Barberá por blanqueo en el PP de Valencia

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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Los populares no le piden la renuncia, pero dicen que hará «lo mejor para el partido»

14 sep 2016 . Actualizado a las 08:55 h.

«María Rita Barberá fue una más de las personas que reconocidamente efectuaron la aportación de 1.000 euros. Resultaría incoherente la llamada al resto de los aportantes en estas actuaciones como investigados y no llevar a cabo la presente exposición respecto de la senadora aforada». Basado en este razonamiento, el Tribunal Supremo decidió ayer investigar a la exalcaldesa de Valencia por el presunto blanqueo cometido por el PP en el consistorio. Abrirá una causa para esclarecer su papel y su responsabilidad en una trama por la que ya estaba imputada, en el Juzgado de Instrucción número 18 de Valencia, la casi totalidad del que fue su equipo en el Ayuntamiento, en el llamado caso Taula. Este juzgado no puede investigar a Barberá, dada su condición de aforada como senadora, y por ello lo hará el Supremo.

El alto tribunal atiende así la petición formulada en abril por el juez y respaldada también por la Fiscalía, en la que se solicitaba que se imputara a Barberá. Lo que se investiga en este caso son las donaciones de 1.000 euros que realizaron concejales y asesores del partido, a los que se les devolvía posteriormente esta cantidad en dos billetes de 500 euros para blanquear así este dinero en efectivo de procedencia presuntamente ilícita. El Supremo considera ahora que esos hechos pueden ser constitutivos de un delito de blanqueo de capitales y por ello juzga «imprescindible» continuar la investigación sobre los mismos «y sobre la participación en ellos» de Barberá.

Pese a que su imputación era esperada desde hace tiempo, y a que numerosos dirigentes del PP se han manifestado públicamente a favor de que renunciara a su cargo de senadora, el presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, eludió ayer pronunciarse al respecto al ser preguntado. Barberá se ha negado reiteradamente a dimitir y ha desafiado a sus propios compañeros a probar las acusaciones contra ella. El Supremo recuerda que la exregidora «ostentaba una efectiva posición como superiora jerárquica de la principal investigada, María del Carmen García Fuster» y que existía además «una relación personal de estrecha confianza entre la aforada y la principal investigada, que desempeñaba las mismas funciones y atribuciones dentro del grupo desde el año 1991 en que fue designada aquélla».

El PP, a la espera de su decisión

Pese a decidir que sea investigada, el auto del Supremo también recoge, no obstante, un dato que podría ser favorable para Barberá, al recordar que en sus declaraciones, «ni las investigadas que han reconocido la recepción del dinero tras efectuar la aportación, ni los cuatro testigos que se negaron a efectuarla, testimonian una participación concreta, personal, de la aforada María Rita Barberá en la entrega del dinero, ni en la propuesta o indicación para que dicha entrega se llevara a cabo o se aceptara».

A la espera de la decisión que tome, el PP confía en que Barberá acabará presentado su dimisión como senadora. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, señaló que hará «lo que sea mejor para el PP y para defender su inocencia», en la que dijo creer, y añadió que el partido está «analizando» el auto. El vicepresidente del Senado, el popular Pedro Sanz, dijo que ella tendrá que tomar la decisión «libremente», pero añadió que «si coincide con lo que piensa el partido y el grupo parlamentario, estupendo; si no, el partido y el grupo parlamentario tomarán la decisión acorde a lo que se pueda pensar».

Rivera advierte de que si Rajoy quiere su voto en otra investidura, debe forzar su dimisión

La decisión del Supremo de investigar a Rita Barberá complica las cosas a Mariano Rajoy en pleno proceso para formar una mayoría que le permita superar la investidura y convertirse en presidente. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, advirtió de inmediato al PP de que, si Mariano Rajoy quiere su apoyo para otra investidura, antes tendrá que conseguir la renuncia de la senadora popular. «Si el PP quiere que Ciudadanos se comprometa a alguna investidura va a tener que hacer dimitir a Rita Barberá. Si no lo hace, incumplirá el pacto y no contará con nuestro apoyo», dijo, en referencia al acuerdo firmado entre ambos partidos antes de la primera votación de investidura. El PSOE, por boca de su secretario general, Pedro Sánchez, también reclamó la dimisión de Barberá, apuntando además que es preciso «reivindicar la ejemplaridad». El portavoz socialista el Senado, Óscar López, recordó al PP que debería aplicar a este caso su acuerdo con Ciudadanos para la regeneración democrática. El portavoz de Podemos, Íñigo Errejón, exigió a la senadora popular que asuma sus responsabilidades políticas, al margen de las responsabilidades penales que le puedan corresponder. «Barberá está avergonzando a los valencianos y a todos los españoles» señaló Errejón. Desde Compromís, partido que gobierna en la Comunidad Valenciana en coalición con el PSOE, el senador Carles Mulet afirmó que el auto del tribunal Supremo supone «el principio del fin» de Barberá y pidió al PP que la aparte «de forma fulminante» de las dos comisiones del Senado a las que pertenece.