Las FARC cuelgan los fusiles

SANDRA LÓPEZ BOGOTÁ / E. LA VOZ

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IVAN VALENCIA | afp

Mañana arranca el congreso en el que los guerrilleros ponen fin a 51 años de lucha armada y se convierten en partido político

16 sep 2016 . Actualizado a las 07:26 h.

Cincuenta y un años después de realizar su primera conferencia y nueve congresos después, las FARC inician mañana su último encuentro como grupo guerrillero. Para ello, llegaron a Colombia, desde La Habana el pasado lunes, su máximo jefe Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, acompañado de Pastor Álape, Pablo Catatumbo, Iván Márquez, Carlos Antonio Lozada y Rodrigo Granda, los líderes guerrilleros que discutieron con el Gobierno colombiano el acuerdo de paz que finalmente fue cerrado el 24 de agosto -tras cuatro años de negociaciones- y será firmado en ceremonia oficial el 26 de septiembre.

Paralelamente, unos 200 guerrilleros que representarán en el evento a los ocho mil miembros que se calcula militan en las FARC, fueron trasladados en helicópteros de la Cruz Roja desde diversos lugares de Colombia a los Llanos del Yarí, donde serán informados por sus líderes, a lo largo de la próxima semana, de los términos del acuerdo, para finalmente pactar su renuncia a la lucha armada y su transformación en un movimiento político legal.

En un vídeo difundido por las FARC, Timochenko dijo que esta décima conferencia «tiene una importancia relevante. Todo lo que estamos haciendo ahora nos va a ayudar mucho para avanzar en la búsqueda de los objetivos que tenemos». Pastor Álape fue más específico y aseguró que en las conferencias anteriores «se hablaba de planes de guerra, pero en esta se están articulando iniciativas hacia la paz».

Jairo Libreros, analista de seguridad, cree que efectivamente este encuentro marca el fin de las FARC como grupo armado. «Las FARC no han dejado de ser un movimiento marxista leninista. Sus tropas no solamente son leales, sino que están políticamente dispuestas a seguir los mandatos del secretariado, por lo que es muy poca la probabilidad de que se rehúsen a acatar lo acordado en La Habana», opina.

Sin embargo, cabe recordar que en junio pasado el Frente Primero, con unos 200 hombres y mujeres al mando de Iván Mordisco, anunció su decisión de no desmovilizarse por su desacuerdo por lo pactado. El hecho de que este Frente también conocido como el «Armando Ríos» gane mensualmente, según las autoridades, unos 170.000 dólares por elaboración de base de coca y otros 200.000 por la extracción ilegal del coltán y otros minerales, hace pensar que no todos acatarán las órdenes del secretariado guerrillero.

Libreros admite que en las FARC «están preocupados por alguna disidencia. Pero en ningún caso es más del 5 % de sus tropas y son movimientos que se encuentran en lugares aislados del territorio colombiano donde seguramente el Ejército podrá neutralizarlos». El senador del izquierdista Polo Democrático y miembro de la Comisión de Paz del Congreso, Iván Cepeda, concuerda que «en todo proceso de paz un porcentaje mínimo de las organizaciones que hacen el tránsito a la legalidad se muestran renuentes» y que de este proceso «no se espera que sea una excepción» aunque confía en que triunfe la paz.